Críticas

Visa al Cielo

Paradise: Faith

Paradies: Glaube. Ulrich Seidl. Austria-Alemania-Francia, 2012.

paradis foiSegunda parte de la trilogía Paraíso, del realizador austriaco Ulrich Seidl, quien ahora utiliza a la actriz María Hofstätter, partícipe en sus filmes anteriores Días Perros (2001) e Import/Export (2007) como protagonista, para representar a Anna María, hermana de Theresa, el personaje de Paraíso: amor (2012), la primera parte de esta trilogía. A diferencia de Theresa, Anna María es una mujer aparentemente sola, de vida austera, que se emplea como radióloga y que en su tiempo libre hace visitas a distintas personas, llevando a cuestas una enorme imagen de la Virgen María, con el propósito expreso de convertir a sus escuchas a la fe católica.

La trama de la película se desarrolla junto al personaje también en una continua búsqueda, de índole y naturaleza diferente, pero no menos absurda que la de la obsesa hermana. La cámara la acompaña, también, en largas travesías por los suburbios de Viena, como un silencioso testigo de los excesos de esta fanatizada mujer.

El estilo de Ulrich Seidl se repite, como es de esperarse; distante con el manejo de la cámara, coloca al espectador detrás de lo que cotidianamente y como forma de vida lleva a cabo esta mujer de extraño peinado y pensamiento retrógrado, que en la búsqueda inconsciente de un compañero, lo sustituye con una peculiar concepción de Jesús.

Monótona y gris es la vida de esta mujer que vive en absoluta soledad y que, además, realiza rutinas reiterativas: limpiar continuamente un impoluto hogar, que es el escenario de sus flagelaciones y de sus excesos religiosos, como andar de rodillas por toda la casa, comer frugalmente, cantar himnos y alabanzas todo el tiempo, rodeada de una atmósfera plena de símbolos religiosos, como formas externas de autoconvencimiento de la existencia de un profundo ejercicio de fe.

PARISO FE 1La religiosidad se manifiesta en la extraña mujer no a través de la caridad y la consideración hacia los demás, sino mediante la mortificación de la carne, a base de latigazos y del cilicio, como formas de autocastigo por los pecados cometidos.

Sus acercamientos a la gente a la que pretende ayudar solo levantan polémica y enojo, ya que gusta de imponer sus puntos de vista y juzgar el comportamiento de los otros, a través de su muy particular óptica. Curiosamente, trata de redimir a personas que están tan perdidas como ella, víctimas de las circunstancias en que viven.

La crisis se presenta a través de una de las muchas contradicciones de la historia: el regreso de su marido, un musulmán, inválido, el típico macho, intolerante y violento, que no cesa de acosarla y violentarla, los conflictos y enfrentamientos producto de sus mutuos prejuicios no tardan en manifestarse, llegando ambas partes a extremos de violencia psicológica, debido a los rencores alimentados a lo largo de su relación. Se trata de una lucha entre dos seres destrozados de diferente manera, cuyo juego destructivo fluctúa entre el humor negro y el drama. Ejemplo de ello es la secuencia en la que Anna, despojando a su marido de su silla de ruedas en venganza por haber destrozado sus crucifijos, lo encierra en la casa y sale a “predicar”, abandonándolo a su suerte por horas.

PARAISO FE 3El filme, a diferencia de la primera parte de la trilogía, cuenta con una mayor estructura narrativa y una creciente tensión dramática, que inicia desde las primeras escenas y va aumentando a medida que el conflicto crece. Con su ya habitual método de movimientos mínimos de cámara, encuadres precisos e imágenes aparentemente cotidianas, ausencia total de música e intérpretes que dan exactamente el rol y que recuerdan en mucho a “modelos bressonianos”, ayudan a la insistencia del realizador por mantener el tono documental de un relato totalmente ficcional. La película, por momentos, no resulta fácil de ver, sin embargo, gracias a una fluida edición, el ritmo de la narración se desplaza rápidamente.

PARADISE FELas posibles irreverencias de la cinta no resultan mórbidas, están presentadas con seriedad y dan sitio a la reflexión, al hacernos pensar que estamos frente al comportamiento manifiesto de personajes cuyas mentes rayan lo enfermizo. Ulrich Seidl no se burla ni ridiculiza la religión cristiana, igual que en su cinta anterior, retrata la desesperación de una mujer que se extravía al buscar afanosamente consuelo carnal en los ritos y prácticas religiosas. Estas expresiones ocurren absolutamente en el ámbito de lo privado, no se alude a oficios religiosos ni a espacios públicos, lo que contextualiza las obsesiones de una mujer solitaria que vive en la fe, la abstinencia y la frustración sexual como las dos caras de una misma patología.

El final, aunque predecible, no deja de ser inquietante, el desmoronamiento de su convicción religiosa y la ira manifiesta en contra del símbolo de su creencia dan cuenta de que la absurda ceguera hacia la religión la ha llevado a la alienación y a la pérdida del espíritu cristiano que tan fervorosamente prédica.

Ficha técnica:

Paradise: Faith (Paradies: Glaube),  Austria-Alemania-Francia, 2012.

Dirección: Ulrich Seidl
Guion: Ulrich Seidl y Veronika Franz
Producción: Ulrich Seidl
Fotografía: Edward Lachman y Wolfgang Thaler
Reparto: (Anna Maria), Nabil Saleh (su esposo), Natalya Baranova, Rene Rupnik

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