Críticas

Debutantes con experiencia

Lady Bird

Greta Gerwig. Estados Unidos, 2017.

Cartel de la película Lady BirdGreta Gerwig debuta en la dirección con Lady Bird, historia pequeña de descubrimiento e iniciación en clave adolescente, protagonizada por Saoirse Roman en estado de gracia. Aunque claro, Gerwig no es una recién llegada que ha hecho sonar la flauta por casualidad. El aplauso generalizado ante su puesta de largo tras la cámara tiene mucho trabajo detrás. Años como escritora y actriz han preparado el camino para este genial despliegue de sensatez y amor por la historia que se está contando. La debutante directora hace gala de madurez e intenciones, gracias a pequeños triunfos en todas las decisiones, en todos los aspectos de la película, convertida en un delicioso retrato del fin de la infancia y la llegada a trompicones a la edad adulta.

Desde luego, la premisa con la que parte esta directora y guionista no es precisamente original. Lo genial de Lady Bird es que, a partir de elementos bastante previsibles, en principio, Greta Gerwig construye una fabulosa colección de personajes y situaciones que dejan al espectador el poso de haber presenciado algo especial, diferente y orgulloso de enarbolar esa diferencia como bandera. Sin hacer excesivo ruido, sin excentricidades visuales, presentada a base de pequeños cortes de realidad.

Lady Bird nos cuenta la historia de una adolescente tan extraña como se puede ser a esas edades, pero con un puntito extra de soñadora. Su mente está muy lejos de casa, con la vista puesta en la Costa Este y la época universitaria. Contestataria y algo gruñona, se enfrenta al mundo que la rodea con pequeños actos de rebeldía, como la adopción de su propio nombre, Lady Bird. La relación con familiares y amigos, por supuesto, también tiene sus trazos de locura simpática. En especial, el choque de trenes contra su madre, mujer de armas tomar, es fuente constante de conflictos. Amigos, estudios, encuentros y desencuentros con la realidad, conforman el camino de Lady Bird en sus últimos meses en el instituto, a punto de dar el salto a la etapa universitaria.

LAdy Bird, fotograma

El pulso con el que Gerwig sostiene su propuesta es magistral. No hay cambios de rasante inesperados, y la coherencia en todos los aspectos de la película es de agradecer. Luminosa, sobria, llevada con calma por los diferentes episodios de los que se nutre la trama, Lady Bird funciona como puesta al día del cine independiente americano que tan buenos tiempos vivió en los años 90. Sin dormirse en los laureles en ese sentido, maneja con equilibrio las dosis de nostalgia para que no resulte anacrónica.

Con muy pocas piezas, Gerwig nos propone un paseo lleno de humanidad, con base en la comedia con gotas agrias de realidad dolorosa. La búsqueda de la adulta que un día será la protagonista la lleva a tomar decisiones acertadas, equivocaciones demoledoras, insípidos capítulos de esos que quedan para siempre en la memoria, y felices momentos de lucidez y descubrimiento.

Los dos grandes pilares que hacen de Lady Bird una experiencia especial son el fabuloso guion y el aporte de actores implicados y decididos. La parte literaria de Lady Bird está repleta de grandes ejemplos de construcción de personajes, de diálogos ingeniosos, de magnífica tridimensionalidad a la hora de presentarnos las relaciones entre las protagonistas. Estos personajes son imperfectos, y, por lo tanto, extremadamente humanos. Por eso nos resultan entrañables y cercanos. No hay personajes horribles o malvados, los conflictos vienen por las vicisitudes del día a día, y por ello, todos conforman un ecosistema creíble, e incluso reconfortante. A pesar de las excentricidades de los implicados, podemos sentirnos identificados como espectadores, representados en diferentes momentos de nuestra vida. Desde esa adolescente de particular rebeldía a los sacrificados padres, pasando por amigos, profesores o gente que pasa por allí.

Crítica de la película Lady Bird

Como decía, el contexto literario solo se mantiene si hay actores que crean en la propuesta, den contenido a esos caracteres, los hagan suyos y se los devuelvan al público en forma de personajes maravillosos. El tono impreso por Gerwig a la película es entendido a la perfección por su equipo, capaces de lidiar con el drama bajo ese aspecto de comedia amable que envuelve a Lady Bird. En especial, el conflicto de la protagonista con su madre se lleva los mejores momentos de la película, y sirve de auténtica chispa a todos los giros en la historia.

Ni qué decir tiene que Saoirse Ronan está superlativa. La película gira alrededor de ella. Se pone el filme a las espaldas y resulta maravillosa, repleta de matices, defendiendo con convicción un papel redondo.

Aún así, a pesar de todas esas grandes aportaciones de Lady Bird, en todos los aspectos, hay cierta linealidad en el resultado final. Por supuesto, es la intención clara de la astuta directora, que sabe a la perfección qué está contando y cómo contarlo. Aquí entramos en las sensaciones subjetivas que yo he sentido en la sala de cine ante esta película. Me ha gustado mucho, no lo duden, y me parece una auténtica lección de moderación, de sacar petróleo de una economía de medios e intenciones ejemplar. El espíritu teatral, la emotiva mezcla del día a día, el realismo con la pizca de cuento de hadas que muchas veces se hace protagonista del aspecto visual de Lady Bird, me parece de los trabajos más refrescantes de este año cinematográfico.

Lady Bird consiguió que saliese del cine con una sonrisa en la boca. Me parece que es necesaria entre tanto ruido. El cine de lo pequeño, lo mundano y cercano tiene cada día más aplausos por mi parte. Es de esa clase de películas cada día más difícil de encontrar en las salas comerciales. Nada más que por eso, por valiente y honesta, la sitúo muy alto en mi lista de obras recientes a tener en cuenta.

Tráiler:

 

 

Ficha técnica:

Lady Bird ,  Estados Unidos, 2017.

Dirección: Greta Gerwig
Duración: 94 minutos
Guion: Greta Gerwig
Producción: IAC Films / Scott Rudin Productions / Film 360. Distribuida por A24
Fotografía: Sam Levy
Música: Jon Brion
Reparto: Saoirse Ronan, Laurie Metcalf, Lucas Hedges, John Karna, Beanie Feldstein, Tracy Letts, Timothée Chalamet, Danielle Macdonald, Bayne Gibby, Victor Wolf, Monique Edwards, Shaelan O'Connor, Marielle Scott, Ithamar Enriquez, Christina Offley, Odeya Rush, Kathryn Newton, Jake McDorman, Lois Smith, Andy Buckley, Daniel Zovatto, Laura Marano, Kristen Cloke, Stephen Henderson

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