Críticas

La importancia de llamarse Branagh

Jack Ryan: Operación Sombra

Otros títulos: Shadow One.

Jack Ryan: Shadow Recuit. Kenneth Branagh. EUA, 2013.

Jack RyanUn nuevo amanecer. Un revivir lento, pausado. Unas cenizas que buscan el momento adecuado para renacer con toda su gloria y esplendor. No hay prisa, porque la celeridad no está contemplada en un proceso tan laborioso y costoso. Es preciso ser minucioso y saber elegir el camino correcto para encontrar la magia de la inspiración; una musa que desaparece, vuelve, se divierte, revolotea y, finalmente, huye cual ninfa porque es caprichosa y a veces algo casquivana con aquellos que la pretenden.

Sin olvidar su shakesperiana inspiración que tanto éxito le repercutió en los años noventa, Kenneth Branagh, director, actor y guionista de origen irlandés, está resurgiendo poco a poco de su pasado. Un ave fénix sosegada, a punto de caramelo, que otea el horizonte del séptimo arte con pies de plomo. Sigiloso y precavido, sabedor de las reglas que imperan en el mundo del celuloide, apacigua la inquietud del fuego de sus ascuas, porque la premura no es buena amiga y menos de aquellos que están en plena reaparición.

Enrique V (Henry V, 1989), Los amigos de Peter (Peter’s Friends, 1992) o Mucho ruido y pocas nueces (Much Ado About Nothing, 1993), son algunas de las películas más conocidas de Branagh, con las que demostró una gran capacidad para adaptar los grandes clásicos de la literatura universal a las necesidades cinematográficas del momento. Todas las temáticas, las características y los personajes que aparecen en esas obras, y que tan presente están en todos sus largometrajes, pasan a formar parte del ADN de este director para regalar una increíble mezcla entre el teatro y el séptimo arte.

Jack RyanEse toque especial y carismático de Branagh a la hora de crear cine vuelve a resurgir con Thor (2011) y lo patenta con su última película Jack Ryan: Operación Sombra. En esta ocasión, obsequia al público con un novedoso Frankenstein, un nuevo experimento que funciona milagrosamente. Esos rasgos que antaño tanto éxito le reportaron se vuelven a apreciar en este largometraje, pero aderezándolo con escenas vertiginosas y trepidantes. La acción se convierte en el eje principal de la historia y deja en un segundo plano los sentimientos desdichados. El leit motiv dramático que usaba en obras como Morir todavía (Dead Again, 1991) o Frankenstein de Mary Shelley (Mary Shelley’s Frankenstein, 1994) da paso un cine que visualmente es más fácil, pero que en lo más íntimo encubre una riqueza del sentir muy significativa y en constante movimiento.

Kenneth Branagh con Jack Ryan: Operación Sombra brinda un film de acción pero con alma, con un halo de misterio y con pinceladas de la oscuridad tan características de los géneros dramáticos. De esta manera, en una película cuyo principal pilar se sustenta en escenas repletas de velocidad y peleas, afloran sentimientos ocultos que resultan ser una parte realmente importante dentro de la trama. Todos los tiros, las persecuciones y escenas arriesgadas se combinan con miedos, deseos, ira y amor, para dar como resultado un perfecto híbrido desconocido hasta ahora, pues en él se esconden matices shakesperianos.

Jack RyanDetrás de tanta simpleza y sencillez anida un sinfín de emociones primarias con las uno se puede sentir identificado. Toda esa intensidad contenida, toda esa serenidad tormentosa con la que el espectador se enfrenta a lo largo de la película, se origina gracias a un minucioso trabajo en la creación de algunos personajes. Una moralidad imperfecta, una ardua batalla entre el bien y el mal, suscita en ellos un tañido de humanidad y de cercanía. Gracias a esta transformación, el espectador se implica emocionalmente, y gracias al potente adhesivo de la empatía logra identificarse con aquello que está viendo. Lo único preocupante en este proceso de compenetración entre público y personajes es que el protagonista no logra crear un nexo de unión. Una personalidad carente de chispa, vitalidad y vehemencia solo estimula el rechazo y el olvido, y una triste oquedad va emergiendo lentamente hasta que se interpone y complica esta relación. Esta apatía también es debida, en gran medida, a la magnitud y vigor de otros personajes que desprenden un temperamento más atractivo y mucho más complejo.

Jack Ryan: Operación Sombra es un variado y entretenido film compuesto de diversas sustancias atractivas y muy camaleónicas. Una película de acción con una gran riqueza sentimental reprimida y una placentera caricia de misterio. Unos planos generales que juegan con valores enigmáticos y descriptivos, unos movimientos giratorios de cámara en 360 grados para generar una atmósfera claustrofóbica y asfixiante, y un pausado zoom para incrementar las ansias en el espectador. Además Branagh apuesta por unos ingredientes especiales, carismáticos, para incrementar el valor narrativo de la historia e intensificar los golpes de efecto. Incluso fortalece y tonifica la efectividad de determinadas escenas con el empleo de figuras audiovisuales que favorecen un clima de reserva y sigilo que aviva la llama de un clímax único y especial; unas figuras geométricas confusas y llamativas, el agua como elemento narrativo fundamental entre el principio y el final de la historia y el color rojo para acrecentar la idea de una posible amenaza contra el protagonista. Una riqueza de ingredientes que en yuxtaposición con una buena cantidad de balas, puñetazos, tejemanejes y un rico surtido de sentimientos dan como resultado una película palpitante con un gran corazón.

Todo es posible, no hay limitaciones. Un universo de oportunidades está a la vuelta de la esquina. Esperan desasosegadas, arrulladas bajo el cobijo protector de un ala materna. Son quinientos años de espera de un paulatino y peliagudo desarrollo, hasta que el retornar se produce en todo su esplendor. Gradual y paulatina, la espera  siempre merece la pena.

 

Ficha técnica:

Jack Ryan: Operación Sombra  / Shadow One (Jack Ryan: Shadow Recuit),  EUA, 2013.

Dirección: Kenneth Branagh
Guion: Adam Cozad, David Koepp
Fotografía: Patrick Doyle
Música: Haris Zambarloukos
Reparto: Chris Pine, Kevis Costner, Kenneth Branagh, Keira Kninghtly, Colm Feore, Gemma Chan, David Payner, Nonso Anozie, Karen David, Lee Asquith-Coe

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