Críticas

Terror funcional e inteligente

Insidious: Capítulo 3

Insidious: Chapter 3. Leigh Whannell. EUA, 2015.

insidious-chapter-3-cartelLa saga Insidious, iniciada en 2010 por James Wan, llegó en medio de una sobrecarga de filmes sobre fenómenos paranormales, exorcismos y multitud de historias que legitimaban el terror que mostraban con el cartel “inspirada en hechos reales”. De hecho, no ofrecía nada que en un principio no se hubiera visto antes: sustos intensos y efímeros, sonidos escalofriantes, historias que conjugan el más allá con el bienestar de la familia modelo, etcétera. No obstante, la primera entrega, pero sobre todo la segunda (Insidious 2, James Wan, 2013), supo ganarse un sitio de honor que la hacía diferenciarse de sus compañeras tenebrosas de taquilla, gracias al ingenio con el que sus creadores dotaron a una historia muchas veces tratada con una nueva fuerza narrativa y un efectismo visual que superaba el simple grito en la butaca para ofrecer un producto de calidad, inteligentemente tratado y digno de admiración por los fans del género y más que bien aceptado por los que no lo son tanto y disfrutan con el entretenimiento bien construido.

A diferencia de las dos entregas anteriores, esta vez se sitúa tras las cámaras Leigh Whannell, el guionista de los dos primeros capítulos, y el mismo James Wan prueba suerte como breve actor, disfrutando del universo del que es co-creador y que tan buenos resultados le ha proporcionado. Si bien puede notarse que Wan no se sienta en la silla de director con esta entrega, no hay duda de que su ingenio y talento, ya bien demostrados en la aclamada Expediente Warren (The Conjuring: The Warren Files, 2013), se mantienen en el pulso de Whannell y que ambos demuestran ser muy inteligentes en saber lo que están haciendo y cómo lo están contando.

insidious-chapter-3-1Insidious: Capítulo 3 presenta una contradicción ya en su mismo título, puesto que se trata de una precuela de las dos entregas anteriores, por lo que más bien debería titularse “Insiduous capítulo 0”, “Origins” o algo por el estilo, pero no hay mejor forma de cerrar una trilogía que hacer ver al público que es una trilogía y que cada parte tiene su correspondiente número asignado. Esta vez, se nos relata como empezó la historia de la parapsicóloga Elise (fantástica Lin Shaye), cuando acepta de forma reacia ayudar a una niña a contactar con su difuta madre, y numerosos seres fantasmales empiezan a acecharle y a complicar la situación.

La historia se apropia de forma honesta de grandes clásicos del género y, en concreto, de la obra de Kubrick, conforme se puede apreciar en el tratamiento de las puertas, pasillos y carteles de numeración de piso que recuerdan a El Resplandor (The Shining, Stanley Kubrick, 1980), o cuando se envía a la niña a leer La naranja mecánica de Anthony Burgess. En lugar de un hotel aislado en la nieve, esta vez el escenario es un antiguo bloque de edificios en la ciudad de Nueva York, al que siguen otros espacios interesantes por combinar la atracción de su belleza inherente con la oscura presencia que le ha conferido el paso del tiempo, como el teatro de los años veinte.

insidious-chapter-3-2El punto fuerte del filme no está en la originalidad de su historia ni en su ritmo narrativo. Como nueva entrega es muy correcta, pero sin superar el atractivo de las dos anteriores, principalmente de la segunda, con un buen repertorio de sustos fáciles que provocan el grito momentáneo y transitorio por hacer gala de una muy buena utilización del factor sorpresa, pero sin el desconcierto en la mente del espectador que pudieron producir los dos capítulos anteriores (aunque, como dijimos, cronológicamente posteriores en el hilo narrativo de la saga).

El punto fuerte se encuentra en el placer de ver a Lin Shaye como una protagonista del actioner paranormal, en el encanto de sus escenarios, en la sutileza de los movimientos de cámara (a destacar el juego de planos y contraplanos entre Elise y Quinn cuando aquella accede a ofrecer su ayuda) y en la introducción del toque de humor con los “cazadores de ectoplasmas” Tucker y Specs, imprescindible contrapunto de equilibrio en el tono argumental y con sus carismáticas camisetas de Masters of the Universe y Casper como autocrítica explícita y simpática.

insidious-chapter-3-3El resto de las actuaciones funcionan de forma sobradamente correcta, con un Dermot Mulroney entregado en demostrar que está en buen forma y que está más que capacitado para reinventarse (de hecho lo está), y una Stephanie Scott que cumple satisfactoriamente con el papel de adolescente impedida al más puro estilo La ventana indiscreta (Rear Window, Alfred Hitchcock, 1954) y víctima cómplice con el público de los gritos y cortes de respiración a los que se tiene que enfrentar.

En un principio, el filme podría calificarse como de “terror funcional”, es decir, correcto, con los sustos y gritos de manual que todo público espera que le ofrezcan, correctas interpretaciones, una historia fácil de seguir y una buena puesta en escena. Con estos atributos, la saga Insidious, y más su nueva entrega, no se diferenciaría del resto de títulos del género de modo que hay algo más que la hace única y superior, y es su gran habilidad para combinar un genial ritmo narrativo con un tratamiento del miedo que no subestima la inteligencia del público y una puesta en escena y una definición de los personajes de una mayor sofisticación, es decir, a “terror funcional” nosotros añadiríamos “inteligente y de calidad” para completar una breve definición de esta tercera (primera) entrega de la saga más insidiosamente atractiva del terror contemporáneo.

insidious-chapter-3-4Con su trabajo, Wan y Whannell han conseguido lo que Paul Greengrass y J.J. Abrams lograron con la saga de Jason Bourne y Star Trek respectivamente, hacer un género, que parecía restringido a un reducido grupo de fans y admiradores (los adeptos a las novelas de espionaje y los incondicionales del universo trekkie), atractivo para el gran público a través de un tratamiento de la acción espectacularmente inteligente, una narración fluida y bien elaborada y un tratamiento de los personajes que ahonda en su psicología más íntima, es decir, extender los límites de un género sin renunciar a su esencia y calidad. Puede que Insidious: Capítulo 3 no sea la mejor de la saga, pero consigue ofrecer al público lo que reclama y permite seguir confiando en el talento de sus creadores para una posible precuela, secuela o cualquier nueva invención narrativa.

Ficha técnica:

Insidious: Capítulo 3 (Insidious: Chapter 3),  EUA, 2015.

Dirección: Leigh Whannell
Guión: Leigh Whannell
Producción: Automatik Entertainment / Blumhouse Productions / Entertainment One
Fotografía: Brian Pearson
Música: Joseph Bishara
Reparto: Dermot Mulroney, Lin Shaye, Hayley Kiyoko, Stefanie Scott, Angus Sampson, Michael Reid MacKay

Álvaro Esteve Ferrer

Graduado del Master en Crítica Cinematográfica de AULA CRÍTICA

 

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