Críticas

Dádivas no, por favor

El regalo

The gift. Joel Edgerton. EUA, 2015.

ElregalocartelEl debut en la realización de largometrajes del actor australiano Joel Edgerton parte de un grandísimo acierto: un guion muy inteligente, propio del mismo director, sólido, retorcido y sorprendente. Estamos ante un thriller psicológico que atrapa desde los momentos iniciales, desde que esa pareja joven, ese matrimonio de éxito profesional y personal, formada por Simon y Robyn, se dispone a buscar alojamiento en California, adonde se traslada desde Chicago por un ascenso laboral. Un aparente encuentro casual con un excompañero de colegio de Simon, con Joel el “Gordo”, puede desbaratarlo todo y sacar a relucir horrores y miserias que ni siquiera sospechábamos.

Mediante una puesta en escena muy cuidada, con bajo presupuesto y con predominio de atrayentes interiores acordes con la capacidad económica y gusto estético de la pareja protagonista, con una fotografía también muy adecuada y seductora, un montaje que se revoluciona cuando la trama lo requiere, creando verdadera intriga, y una banda sonora que sabe acompañar de manera excelente esos tensos momentos por los que atraviesa la historia, el director ha conseguido una obra que permanece en el recuerdo, a la altura de grandes películas de suspense psicológico que hemos visto en los últimos años, como No se lo digas a nadie (Nele dis à personne, Guillaume Canet, 2006), El secreto de tus ojos (Juan José Campanella, 2009), Shutter Island (Martin Scorsese, 2010), o la más reciente, Mientras duermes, de Jaume Balagueró, en el año 2011.

Al brillante tono del filme también contribuye la eficacia en la interpretación de los actores principales, encarnados por Jason Bateman y Rebecca Hall en la pareja protagonista, y por el mismo director, Joel Edgerton, como el excompañero de colegio, Joel, que trae el caos y la imprevisibilidad a la vida de los dos primeros, en una caracterización que mezcla la amabilidad, la generosidad y la amenaza. Los tres actores colaboran positivamente para sembrar las dudas sobre el presente y el pasado, con inquietud y suspicacia. Joel Edgerton, en su mirada de realizador, observa a todos ellos desde lejos, sin previo favoritismo con ninguno y dejando que afloren las mezquindades, sin precipitarse en firmes definiciones de personalidad que puedan terminar cayendo en la impostura, en una mirada que permite desvelar un sentimiento de desencanto ante la propia realidad.

El regalo, fotogramaPasamos de la prepotencia, del sentimiento de superioridad, a la ambigüedad y la incertidumbre, hasta desembocar en la hipocresía y falsedad. Nada es lo que parece, y lo que parece puede que no sea nada. ¿Realmente conocemos a quienes conviven con nosotros? ¿Estamos rodeados de seres con pasado y sentimientos inexpugnables, cerrados y bien sellados en un cajón insospechado? ¿Pensamos alguna vez en lo que los demás opinan, comentan o cotillean de nosotros mismos? ¿Cómo reaccionaríamos si escucháramos una conversación grabada en la ignorancia de sus protagonistas, que indagara en nuestras manías, nuestra forma de ser, lo débil o abusones que somos, lo gordos que nos hemos puesto o las arrugas prematuras que arrastramos? Todas estas preguntas, y muchas más, nos va generando el largometraje, para terminar de hacer protagonista a la “desconfianza”, ese sentimiento que quema y asemeja que ya nunca volverá a apagarse, esa conmoción con cuya convivencia parece que la misma existencia se torna insoportable, que te conmina a dar una patada sobre tus fantasmas, reales o imaginarios, para apartarlos y poder seguir adelante.

Los traumas del pasado cobran también gran protagonismo en el filme, esas experiencias desagradables que no dan tregua parecen olvidadas por los causantes y perpetuas para las víctimas. El filme nos lleva a reflexionar sobre la ingenuidad de la infancia, en la debilidad que conlleva la falta de madurez para encajar los golpes que el destino quiere que nos alcancen. Frente a dichas miserias arrastradas y no superadas, a los sones de La Walkiria, da mucho miedo el ataque, y no es para menos, las munuciones permanecen recargadas al máximo.

Elregalofoto2Vivimos en nuestro mundo, confiados, calientes, resguardados, acompañados, parece, pero ese microcosmos es de cristal, y una simple piedra puede romper nuestros deseos y confirmar los más desagradables horrores. Nadie se encuentra blindado ante las paradojas del destino, y se diría que nos situamos en una noria, una rueda que gira y gira y que solo vale si se detiene en el punto que represente el éxito económico, familiar, en la belleza personal, en el triunfo profesional. ¿Hay alguien por ahí que no oculte la verdad o, cuanto menos, no acuda a estratagemas varias y al límite de la moralidad para conseguir sus objetivos? Porque nos quedamos con la sensación de que la inocencia no existe, y cada uno debe de cargar con sus propias penurias y responsabilidades.

La película se centra y retrata el transcurso de unos pocos meses, un momento en la vida de sus personajes, de unos seres que han devenido en triunfadores o no, o así se les considera, pero la obra aturde, deriva en acontecimientos sorprendentes, y ahí se detiene, congelando el momento, mientras la vida sigue, y cada uno, en su soledad y con sus miserias, deberá cargar con sus lastres y enfrentarse al nuevo futuro con un cambio radical en la perspectiva. Suponemos que todo habrá cambiado para que nada se modifique, y el más fuerte, o el que así se considera, seguirá persiguiendo al más débil o desfavorecido, con igual abuso e hipocresía.

Joel Edgerton, en su opera prima, se muestra como un cineasta potente, que sabe con habilidad combinar las distintas armas que le ofrece la dirección, la interpretación, el ritmo, la música y la fotografía, para redondear una película que acierta plenamente en sus modestas y a la vez osadas pretensiones: crear un thriller psicológico que consiga estar a la altura de inolvidables obras del género. Al australiano no habrá que perderlo de vista.

Tráiler:

 

Ficha técnica:

El regalo (The gift),  EUA, 2015.

Dirección: Joel Edgerton
Guión: Joel Edgerton
Producción: Blue-Tongue Films/ Blumhouse Productions
Fotografía: Eduard Grau
Música: Danny Bensi. Saunder Jurriaans
Reparto: Jason Bateman. Rebecca Hall. Joel Edgerton. Beau Knapp. Allison Tolman. David Denman. P.J. Byrne. Tim Griffin. Beth Crudele

Pilar Roldán Usó

Graduada del Master en Crítica Cinematográfica de AULA CRÍTICA

 

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