Críticas

Veinticinco días de mayo

El instante más oscuro

Darkest Hour. Joe Wright. Reino Unido / EUA, 2017.

Joe Wright, el brillante realizador de películas tan solventes como Orgullo y prejuicio (Pride and Prejudice, 2005), Expiación (Atonement, 2007) o la más reciente Anna Karenina (2012), regresa al drama histórico en El instante más oscuro, gran producción británica, pero de corte intimista y bastante teatral, que se centra en los primeros veinticinco días de Winston Churchill como Primer Ministro, en mayo de 1940, en uno de los momentos más delicados de la Segunda Guerra Mundial, cuando, derrotada Francia, había que decidir si pactar una paz con Alemania o exponerse a una posible invasión.

En realidad, la película de Wright supone la visión política de un episodio que ya hemos visto recientemente en la gran pantalla desde una perspectiva bélica, la que nos ofreció Christopher Nolan en Dunkerque (Dunkirk, 2017), o desde una perspectiva más cotidiana, como la que aparecía en Su mejor historia (Their Finest, Lone Scherfig, 2016), y eso sin contar con que hace pocos meses también se estrenó Churchill (Jonathan Teplitzky, 2017), un título que se centraba sobre todo en las dudas que tenía el Primer Ministro británico sobre el Desembarco de Normandía. En esa ocasión, Churchill era encarnado por un soberbio Brian Cox, sin duda lo mejor de la película.

En realidad, El instante más oscuro es un vehículo diseñado para la mayor gloria de su protagonista, el londinense Gary Oldman, que encarna a un excesivo pero creíble Churchill y tiene el Oscar casi asegurado después de haber ganado el Globo de Oro, el BAFTA y unos cuantos premios más. Es la segunda nominación al Oscar del camaleónico Oldman tras la que obtuvo por El topo (Tinker Tailor Soldier Spy, Tomas Alfredson, 2011). Su composición de Churchill es la base de una producción que se centra en los juegos y rivalidades políticas desde que Churchill accede al cargo de Primer Ministro hasta el momento en que consigue hacer regresar al ejército inglés atrapado en Dunquerke (casi 300.000 soldados).

Se trata de una película basada en la presentación de los personajes, las intrigas políticas y las conversaciones que mantiene Churchill con los diferentes miembros de su Gabinete de Guerra. Se desarrolla fundamentalmente en interiores, aunque hay un par de secuencias en las que la acción se traslada a Francia: un viaje de Churchill y la breve aparición de la guarnición de Calais (justo recuerdo a unos soldados que no pudieron regresar), a cuyo comandante se le pidió que ganara todo el tiempo posible para facilitar la operación de Dunkerque.

Donde Wright se maneja mejor es en la composición de los personajes dentro de sus espacios, tan cuidadosamente recreados y mimados después por los planos. Así, algunos de los momentos importantes los encontramos cuando presenta a Churchill en su casa, a Jorge VI (Ben Mendelsohn) en el Palacio de Buckingham o a Chamberlain (Ronald Pickup) y a Halifax (Stephen Dillane) en el Parlamento Británico. Otro de los espacios que llaman mucho la atención son las War Rooms, el lugar donde Churchill podía seguir los avances del enemigo y desde donde se dirigía al pueblo a través de sus famosos discursos radiofónicos (el guion de MacCarten toma como punto de partida tres famosos discursos de Churchill de aquellos momentos).

Al final, Churchill es alguien que juega con las vidas de sus subordinados y se enfrenta a sus fantasmas. Se trata de un personaje excesivo, alcoholizado, pero capaz de trabajar horas y horas sin descanso, que ha renunciado a su vida personal en favor de su carrera política, repleta de zancadillas, pues los conservadores son los primeros que quieren verlo caer. Al final, consigue el apoyo y la confianza de Jorge VI, que al principio tenía muchas reservas. Prácticamente todas las críticas consideran bochornosa la escena del metro, pero debemos reconocer que cumple una función narrativa y permite humanizar al personaje, aunque resulte muy melodramático. Es una lástima, eso sí, que no se hayan explorado más las posibilidades de los dos personajes femeninos que aparecen en escena: la esposa de Churchill, Clemmie (Kristin Scott Thomas), y su secretaria, Elizabeth Layton (Lily James), aunque esta última cumple una interesante función a la hora de presentar al protagonista.

No deja de ser curioso que en esta época de Brexit el gran cine inglés se haya vestido de nuevo de gala y esté ofreciendo a los espectadores múltiples ejemplos de orgullo patrio. Y es que somos muchos los que consideramos que es muy difícil seguir adelante con un proyecto de Europa si de él no forma parte el Reino Unido.

Premios: Ganadora del Globo de Oro y el BAFTA al Mejor Actor (Gary Oldman) y nominada a seis Oscar: Mejor Película, Mejor Actor (Gary Oldman), Mejor Fotografía, Mejor Vestuario, Mejor Dirección Artística, Mejor Diseño de Vestuario y Mejor Maquillaje y Peluquería

Tráiler:

Ficha técnica:

El instante más oscuro (Darkest Hour),  Reino Unido / EUA, 2017.

Dirección: Joe Wright
Duración: 125 minutos
Guion: Anthony McCarten
Producción: Eric Fellner, Tim Bevan, Anthony McCarten, Douglas Urbanski y Lisa Bruce
Fotografía: Bruno Delbonnel
Música: Dario Marianelli
Reparto: Gary Oldman, Kristin Scott Thomas, Ben Mendelsohn, Lily James, Ronald Pickup, Stephen Dillane, Nicholas Jones, Samuel West

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