Críticas

Tensión subterránea

Calle Cloverfield 10

10 Cloverfield Lane. Dan Trachtenberg. Estados Unidos, 2016.

Póster promocional de Calle Cloverfield 10Calle Cloverfield 10 es una película dirigida, con bastante estilo, por el debutante Dan Trachtenberg. Muchas de las virtudes del filme son, sin duda, de su cuidadosa forma de tratar la intriga que sustenta el acabado final, del fantástico uso de la economía de espacio y personajes, de la astucia con la que las trampas de guion se ocultan con eficacia. Pero hablar de Calle Cloverfield 10 lleva de manera inevitable a un determinado mundo, a la manera de entender el cine de un personaje de sobra conocido por el cinéfilo moderno.

Con todos ustedes, J. J. Abrams.

Se ha ganado a pulso el apodo de nuevo rey Midas de Hollywood, conquistando a base de fe ciega en su marca personal las pantallas de todo el mundo. Y digo pantallas, porque este especialista en espectáculos de ciencia ficción comenzó su carrera en televisión, medio convertido en trampolín tras el excepcional éxito que significó Lost.

Sí, todos recordamos el nefasto giro de acontecimientos que condujo la serie a su imperfecto final, pero Abrams ya dejaba claro su habilidad como vendedor de humo y mago del marketing, convirtiendo Internet en su feudo. Lost fue de las primeras series que aprovecharon las ventajas directas de la red de redes. Comunidades de fans utilizaban los foros para compartir las más rocambolescas teorías, y el equipo de creadores tras el fenómeno se apoyaban en páginas web y mensajes virales en la red para extender la confusión de los espectadores.

De su entrenamiento en televisión surgió Cloverfield (Matt Reeves, 2008). Se presentó al mundo en forma de mensajes cifrados escondidos en una página web de contenido críptico, lleno de referencias convertidas en alimento para internautas conspiranoicos. La información dosificada y construir una auténtica leyenda alrededor de sus productos, incluso antes del estreno, mezclado con el sentido del espectáculo, han hecho de la marca Abrams todo un referente del cine tal y como lo conocemos hoy en día. Tan es así que la todopoderosa Disney eligió al director y productor como responsable de resucitar la franquicia Star Wars, con la entrañable pero imperfecta El despertar de la Fuerza.

John Goodman en Calle Cloverfield 10Calle Cloverfield 10 significó toda una sorpresa. En este caso, la factoría Abrams eligió como arma secreta un inesperado ejercicio de minimalismo publicitario, y hasta que no vimos un tráiler que nadie esperaba, no supimos nada del proyecto de la productora Bad Robot. Nada de misterios en la red, ni juegos mentales ni pantallas de humo. La película, en crudo, apenas unas semanas antes del estreno. De nuevo, sorpresa entre los que seguimos la trayectoria de este encantador de serpientes. El título, otra vez, invitaba a la especulación. ¿Tenía que ver esta extraña historia en un bunker con Cloverfield (Monstruoso, como se la conoció en español)? ¿Era otro de los trucos de Abrams y compañía para arrastrarnos al cine?

Astuto Abrams…

La película dirigida por Dan Trachtenberg es un ingenioso juego de espejos que invita al espectador a unos frenéticos 100 minutos de tensión, ritmo y planificación. Con la mirada puesta en los clásicos, en el suspense más engañoso e imposible de referencias hithcocknianas, recoloca esta influencia en el contexto del espectador del siglo veintiuno. Con muy pocos ingredientes, el resultado es de sobra satisfactorio. Engancha, sorprende, saca extraordinario partido a la teatralidad de la propuesta inicial, claustrofóbica y apasionante a partes iguales.

Trachtenberg dedica todos sus esfuerzos a construir con seriedad pasmosa un ambiente obsesivo, una olla a presión de paranoia y desconfianza. El problema es que el marco no se sotendría sin la presencia apabullante de tres actores capaces de dar sentido a lo ocurrido en pantalla. La tensa relación mantenida por estos tres seres, enclaustrados por una amenaza invisible en la que apenas creen, tiene todos los elementos del mejor thriller, pero despojado de artificios. La sobriedad es el pilar básico de la narración propuesta, tanto en la parte literaria como en el aspecto visual. Calle Cloverfield 10 se transforma, plano a plano, en una de esas sorpresas agradables, a las que tan poco nos tiene acostumbrados el cine comercial. Podría pasar por una obra de teatro, gracias, sobre todo, a la tensa calma enmarcada en la asfixiante cotidianidad de los protagonistas.

Los protagonistas de Calle Cloverfield 10John Goodman saca lo mejor de sí mismo en la piel del oscuro protector/secuestrador, imprevisible y contradictorio. La imponente presencia de este veterano actor aumenta la constante sensación de peligro, de situación límite, de locura total. El espectador están tan confundido como el resto de protagonistas, atenazados por el miedo pero impulsados por las ganas de ser libres.

A pesar de sus muchas virtudes, Calle Cloverfield 10 tiene la habilidad de camuflar sus debilidades, pero no hacerlas desaparecer. El guion está repleto de trampas y juegos de trilero, muy hábiles y perfectamente incrustados en la trama, eso sí. Todos los tics de la marca Abrams tienen presencia en la película, a pesar de su identidad, sin duda, como uno de los mejores espectáculos producidos por Bad Robot. Si a eso añadimos el giro total del espíritu del filme en los diez minutos finales, las sensaciones serán contradictorias. Esos últimos momentos del filme son tan espectaculares como desquiciantes, destinados al aturdimiento total del espectador, atacado en la línea de flotación de su credibilidad. A pesar de que este desenlace es coherente, y hasta necesario, lo cierto es que deja atrás el ejercicio de estilo mantenido por Dan Trachtenberg hasta ese instante.

Muy lejos de ser perfecta, pero magnífica muestra de suspense, e incluso de ciencia ficción, Calle Cloverfield 10 es la renovación de un estilo, mucho más clásico de lo que en principio podríamos pensar. Agradezco que las películas me traten bien en el cine, aunque sea para desviar mi mirada y engañarme (desde el título de la película). Todo es diversión si los responsables del invento me invitan al juego y no se pasan de listos. Cloverfield cumple las normas.

Tráiler:

Ficha técnica:

Calle Cloverfield 10 (10 Cloverfield Lane),  Estados Unidos, 2016.

Dirección: Dan Trachtenberg
Guión: Damien Chazelle, Josh Campbell, Matthew Stuecken
Producción: Bad Robot / Paramount
Fotografía: Jeff Cutter
Música: Bear McCreary
Reparto: Mary Elizabeth Winstead, John Goodman, John Gallagher Jr.

Santiago Negro

Graduado del Master en Crítica Cinematográfica de AULA CRÍTICA

 

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