Críticas
Cuatro valores inspirados por la animación
David
Brent Dawes, Phil Cunningham. EUA, Sudáfrica, 2025.
Esta es una bella película de animación de Angel Studios, una productora que está enfocada en películas de entretenimiento basadas en valores positivos, con énfasis en temas cristianos y familiares. Entre sus producciones están películas Sound of Freedom, Cabrini y The King of Kings, que coincidencialmente he criticado en EL ESPECTADOR IMAGINARIO. Se trata de historias de superación, verdad, justicia y esperanza; con contenido apto para la familia, que evita lenguaje grosero o temas oscuros. Creo que, si esto se logra manteniendo la calidad cinematográfica, con alto nivel de estética, de actuación, de producción, de música, de actuación y de dirección, hay que verlo y darle la bienvenida a modo de equilibrio con la oferta típica del cine que no siempre se acerca demasiado al tema de los valores positivos. Esta productora señala al terminar sus exhibiciones que se financia principalmente mediante invitaciones colectivas, en lo que se denomina crowdfunding, invitando a los espectadores a conocer el proyecto y a contribuir.
La cinta se enfoca en la muy conocida historia bíblica del rey David, quizás el más famoso de los soberanos de la antigüedad judía, narrando hechos de la niñez, la juventud y el ascenso del personaje hacia el trono, como sucesor de Saúl, el primero de los reyes. Saúl fue un personaje poderoso que logró inicialmente la unificación y la estabilización del pueblo judío; sin embargo, se dejó atrapar por las glorias del poder y se volvió orgulloso, inestable e impredecible, lleno de complejos y de temores, viendo amenazas y conspiraciones a su alrededor. Con ello perdió el favor divino. El profeta Samuel, el personaje sabio que animaba al pueblo y ungía a los líderes, se vio inspirado por Dios para señalar un nuevo sucesor en cabeza de David, un joven pastor, todavía niño, que había demostrado valentía y liderazgo en su comunidad del pueblo de Belén y que tenía gran talento para cantar y para tocar un instrumento de la familia del arpa. Siendo todavía un joven pastor tocaba este instrumento mientras cuidaba las ovejas y componía cantos de alabanza a Dios.

En sus inicios el filme nos nuestra a David encantado con sus ovejas, conduciendo el rebaño. En la escena más espectacular, se enfrenta a un peligroso león que cae amenazante sobre una de sus ovejas que está a punto de parir. Con determinación y habilidad sortea la situación, pero es indudable el ambiente milagroso que se insinúa, siendo evidente que es un ser escogido por fuerzas superiores, que el niño sabe que existen y a las cuales respeta y canta.
Mientras todo esto sucede, llega a su hogar Samuel, señalando que Dios ha escogido un nuevo rey en medio de ellos, gente humilde y sencilla que poco se imaginan estas cosas. Cuando llega el joven David a la casa, excitado y vibrante luego de la batalla con el león, deseoso de contar su historia, se sorprende, incrédulo y humilde ante la unción que hace Samuel, señando que no tiene capacidades ni deseos de ser rey.
Y menos de enfrentarse a reemplazar al rey Saul que ya tiene fama de ser terrible e irascible. Pero no habrá forma de oponerse a los designios luminosos de Dios, que poco a poco van arrastrando al joven David a madurar en su compromiso y liderazgo con el pueblo judío. El camino hacia esas realidades, como admirablemente se describe en la película, pasa por la música y los bellos cantos de David. Ya con fama de hábil arpista, el rey Saúl lo mandó llamar a su lado, para que le entretuviera. Y sucedió que cada vez que un espíritu atormentador afligía y llenaba de oscuridades a Saúl, David tocaba el arpa y el rey se calmaba.
David cantaba y tocaba el kinnor, un instrumento de cuerda portátil, similar a una lira o una pequeña arpa de mano, con entre 7 y 10 cuerdas, fácil de llevar mientras pastoreaba. Esa imagen, que ha llegado hasta nosotros, es parte importante de la película. Bien sabemos que las películas de animación registran con frecuencia movimientos veloces y giros continuos en las historias, a veces difíciles de seguir. Por ello es bien valioso e inspirados que en esta caso, se dan espacios lentos para los momentos musicales y la poesía cantada.
No podría faltar en la película otro de los grandes pasajes de la historia del joven David, ya inmortalizada por el gran Miguel Ángel en su imponente estatua florentina del personaje, altivo, dispuesto a derrotar al mítico Goliat con su honda juvenil. Acá se utilizan todos los recursos del diseño animado para transmitir el contraste entre la fuerza terrible del gigante y la habilidad inspirada por la invencible fuerza divina del joven héroe, que surge, para que no haya dudas que será el gran conductor del antiguo pueblo hebreo.

Siento que se han resaltado en el filme cuatro grandes valores de manera gráfica y animada, que de alguna forma se convierten en siembra provechosa para niños espectadores y también para adultos atentos:
El cuidado amoroso por los que recibe, se tiene y se hereda, natural al buen pastor cercano desde la misma inocente niñez a su rebaño; las maravillas de la música, la poesía y el canto, como manifestaciones del alma, con su poder para sanar y para inspirar, natural al salmista lleno de devoción admirada; la vocación que se recibe, como sentido de compromiso y de aceptación, natural al que sabe que hay un sentido profundo en la existencia que hay que descubrir y alentar; el liderazgo comunitario y el sentido de servicio, natural al que tiene sentimientos de solidaridad y de comunidad.
Tráiler:
Ficha técnica:
David , EUA, Sudáfrica, 2025.Dirección: Brent Dawes, Phil Cunningham
Duración: 115 minutos
Guion: Brent Dawes, Phil Cunningham. Basado en pasajes del Libro de Samuel, de la Biblia
Producción: Steve Pegram, Tim Keller, Rita Mbanga
Fotografía: Dave Walvoord
Música: Joseph Trapanese (partitura), Jonas Myrin (canciones)
Reparto: Animación

