Críticas

¡Stonehenge!

Spinal Tap II : El final continúa

Spinal Tap II: The End Continues. Rob Reiner. EUA, 2025.

De lo que fue, de lo que pasó, de lo que ocurrió y nunca más va a ocurrir. Sic transit gloria mundi, el tiempo es un fluir hacia lo infinito, y en el mismo río es imposible bañarse dos veces. Adiós, entonces, y que todo queme en el sempiterno fuego de la destrucción universal, el estomago cósmico que todo traga y todo vuelve cenizas. O, mejor dicho, el mundo sigue hacia delante, todo es, al fin y al cabo, una mala broma y lo mejor (os aconsejamos) es reírnos de nosotros mismos hasta desaparecer para siempre no en cuanto átomos (ellos siempre los seremos, reciclados en otros elementos) sino en cuanto seres vivos, capaces de pensar, sufrir, llorar y abrazar también lo estúpidos que podemos ser. Vis comica, entonces, nombre y apellido de una facultad típica del ser humano, ya que somos los únicos que saben hacer bromas y a través de este acto darnos cuenta de lo rara que es la vida, la sociedad humana y algunas de nuestras estructuras sociales. Todo perece, todo renace, y sobre todo todos tenemos que envejecer, hasta mirarnos en el espejo y preguntarnos cómo es posible que nuestra barriga sea tan grande ya que hasta hace unas diminutas décadas todo parecía tan florecedor en nuestro cuerpo. Solo una frase reverbera en los sempiternos mares helados del universo : lick my love pump.

¿Qué es este Spinal Tap II: The End Continues? No es una secuela, por lo menos no lo es simplemente. Es algo más, la decisión no de volver, sino de seguir adelante dentro de un marco tan humano (la vejez) que se convierte en un lugar tan acogedor, capaz de proponer un discurso que no es un reciclaje de lo que fue, sino el natural fluir del tiempo. Y funciona, que sea claramente afirmado, ya que esta obra es un producto que sabe lo que quiere decir y lo hace de forma perfecta, casi clínica en su limpieza y en la capacidad de ofrecer unas bromas y unos diálogos que tienen el mismo nivel excelente que podíamos ver en la de 1984. Se establece así un ritmo perfecto entre las dos, llevando a la superficie una estructura que se repite en lo que al género se refiere (el mockumentary) y al mismo tiempo se abre ante nuevas oportunidades, nuevas maneras de analizar el ser humano dentro del marco de lo ridículo, sin por esto olvidar lo que efectivamente nos hace ser lo que somos : la decencia que nace en las amistades rotas que recuperan su conexión gracias a la epifanía del acto de perdonar y olvidar lo que quizás fuera una ruptura inesperada.

Efectivamente Spinal Tap II: The End Continues logra recuperar algo que estaba escondido en 1984 y que era el elemento fundamental con el cual capturar la atención del ojo del espectador. Si de comedia se habla, esta se basa sobre todo en el hecho de que los personajes no son solo caricaturas, sino elementos vivos, con un corazón real capaz de regalarles una tridimensionalidad y una profundidad carnavalesca de su carácter con las que entablar una relación más cálida entre la pantalla y el público. Si todo funciona (y sí, todo funciona) es porque el director ha sabido recuperar los elementos más nucleares de la película precedente e insertarlos en un discurso diferente, el del tiempo que pasa (fluir, transcurrir, irse para siempre), llegando así a una mezcla bien dosificada de bromas y puns dentro de una narración que es, al fin y al cabo, una lectura humana de las relaciones que establecemos entre nosotros. Es por esta razón que la de 1984 es un clásico, y quizás esta sea también la que un día convierta la de 2025 en otro gran acierto.

Se supone que una de las lecciones que tenemos que aprender en la vida es que lo que fue, fue, y nunca puede volver a pasar. Otra lección es también la que nos dice que muchas veces la historia humana, la de las personas comunes, es una simple repetición, ya que la infancia o la vejez no le pertenecen a una sola persona, sino a todo ser humano (o tan solo a todo ser vivo). La operación que se ha llevado a cabo con este mockumentary demuestra que si la idea es la de seguir adelante sin perder el espíritu que nos ha ido convirtiéndonos en lo que somos, entonces resultará posible crear algo que no solo mostrará las conexiones con lo que fue (para siempre) sino que sabrá movernos más allá, hacia horizontes tan diferentes y al mismo tiempo tan familiares. No siempre podemos bañarnos en el agua del mismo río, pero sí podemos seguir bañándonos, hasta que un día, en el silencio de un universo tan vacío, pueda reverberar una sola frase susurrada en la intimidad de una inocencia perdida : the bigger the cushion, the sweeter the pushin’.

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Ficha técnica:

Spinal Tap II : El final continúa (Spinal Tap II: The End Continues),  EUA, 2025.

Dirección: Rob Reiner
Duración: 84 minutos
Guion: Christopher Guest, Michael McKean, Harry Shearer, Rob Reiner
Producción: Rob Reiner, Michele Reiner, Matthew George
Fotografía: Lincoln Else
Reparto: Christopher Guest, Michael McKean, Harry Shearer, Rob Reiner

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