07/10: Moon, Shadow y Heartless
Hoy se presenta una de las grandes más esperadas en el Festival: Moon, primer film de Duncan Jones con Sam Rockwell como protagonista indiscutible. Pero hoy también destacamos en la programación dos films totalmente opuestos: Shadow y Heartless, que compiten (¿?) junto a Moon en la sección oficial Fantàstic Competició.
Sección Oficial Fantàstic en Competició. Moon de Duncan Jones (Reino Unido- USA, 2009)
Cine de ficción como Dios manda
Gracias a Duncan Jones el cine de ficción recupera el estilo de los 70 y 80, décadas doradas para este género. Y es que contrariamente a lo que otro director podría haber hecho, (recuerdo el breve resumen de Splice, presentada ayer en el festival), Jones únicamente se sirve de dos elementos, muy poderosos, con los que ha conseguido un film redondo y nos ha hecho ver que los métodos de la vieja usanza siguen más que vigentes. El primero, centrar el film en las vivencias de un único personaje, suficiente para explicar la ocurrente historia: Sam lleva 3 años solo en la Luna, haciéndose cargo de las "cosechadoras" de energía pertenecientes a una gran multinacional. Cuando le quedan únicamente tres semanas para volver a casa, empieza a tener visiones y cambios de humor, que desembocarán en un terrible accidente... inicio de un gran descubrimiento.
El segundo método, el uso de maquetas y decorados para representar el universo lunar y la estación donde está emplazado Sam. Hacía tiempo que no veíamos un recurso tan simple y tan efectivo, por culpa quizá de un excesivo (¿?) de la informática (esto me recuerda que en breve podremos disfrutar de Avatar, la esperada película de James Cameron, de la que hemos podido visionar el tráiler durante el Festival).
Quien lleva el peso de toda la película es un Sam Rockwell digno de premio. Combina perfectamente arrogancia, escepticismo y racionalismo junto a humildad, miedo y bondad. Sabíamos que el actor de films como Confessions of a dangerous mind (George Clooney, 2002) o Asfixia (Clark Gregg, 2008) era uno de los grandes talentos desconocidos aún en Hollywood, pero con esta interpretación nos ha dejado realmente boquiabiertos... no será de extrañar que a partir de ahora veamos a este actor más a menudo (empezando por Iron Man 2). En cuanto a Jones, no podría haber tenido mejor carta de presentación, sin duda pronto se le dejará de nombrar con la coletilla "Duncan Jones, el hijo de David Bowie". Con un claro homenaje a 2001: Odisea en el espacio (Stanley Kubrick, 1968), ya que aparece una versión edulcorada de HAL (al que esta vez da vida Kevin Spacey) vemos también similitudes en su argumento y puesta en escena con Solaris (Andrei Tarkovsky, 1972 / George Clooney, 2002) y Alien, el octavo pasajero (Ridley Scott, 1979).
Angustiante y visionaria, con un muy bajo presupuesto, Jones consigue trasladarnos a un futuro donde la conquista de la Luna parece al alcance de la mano y en la que los giros narrativos atrapan completamente mientras avanza la película, llevándonos a pensar, en un inicio, que estamos ante un film sobre el aguante de las personas en situaciones extremas (a lo Náufrago, Robert Zemeckis, 2000), hasta el creernos que en realidad se trata de cortos viajes en el tiempo (como Primer, Shane Carruth, 2004). Y... ni uno, ni lo otro. En definitiva, realmente imprescindible para amantes del género (ya es la segunda que recomendamos rotundamente, junto a Mr. Nobody) y para el público en general.
Sección Oficial Fantàstic Panorama. Shadow de Federico Zamplagione (Italia, 2009)
Guerra: terror en estado puro (bis)
Bajamos a Prado para poder disfrutar, si nos gusta pasarlo mal (muy mal) ante la gran pantalla, de una de esas que no defraudan a los más incondicionales... pero lo que nos encontramos es, de forma mucho menos explícita que en The hurt locker (que comentábamos en la crónica de ayer) otra película sobre la guerra de Irak. Eso sí, de forma muy camuflada... y es que, como también decíamos ayer, la Guerra puede (y debe) despertar auténtico terror.
La verdad es que, suponemos porque íbamos preparados (los responsables del festival la anuncian como "una de las producciones más extremas de esta edición), no nos ha resultado tan impactante. No obstante, sí que es verdad que algunas escenas llegan a incomodar. Podríamos dividir Shadow (Federico Zampaglione, 2009) en dos partes: la primera, que nos pone nerviosos al pensar que nos hemos equivocado al escogerla, se limita a presentar a los personajes (los buenos y los muy malos), incluyendo interminables y poco verosímiles persecuciones por un bosque (¿quién puede creerse que un jeep no logra acortar la distancia a dos bicicletas en una carretera de montaña?). En la segunda, se entra en materia: tres de los protagonistas son capturados y torturados por Mortis, hasta que llega el inesperado, aunque alguna pista se ha ido dando, giro final. Si bien estábamos de acuerdo con Duncan Jones cuando, hablando de su Moon, nos decía que estaba harto de los films que esperan al final a hacer un cambio en la trama, hay que reconocer que en Shadow ese giro nos hace cambiar totalmente la impresión que durante una hora nos estábamos llevando.
Sección Oficial Fantàstic en Competició. Heartless de Philip Ridley (Reino Unido, 2009)
"La belleza es el inicio del terror"
Philip Ridley vuelve a ponerse detrás de las cámaras tras años de inactividad, cosa que justifica con un "quería volver a filmar cuando tuviese un buen motivo, que ha sido encontrar a Jim Sturges para mi historia".
Pues tiene toda la razón, este joven actor es uno de los (pocos) alicientes de la película: transmite una naturalidad y frescura insólitas, y es la pieza clave de Heartless. Sturges interpreta el papel de un joven que nace con una gran mancha de nacimiento que le cubre medio rostro y le acompleja tanto que haría lo que fuese, incluso un pacto con el Diablo, para tener una vida normal, a saber: ser guapo, que se limita a borrar la mancha de nacimiento, tener una preciosa novia, casarse, tener hijos (sí, para otros podría ser una pesadilla, sí...). Pero, de todos es sabido que el Diablo no es de fiar y le hará pagar un alto precio para seguir adelante con su personal negocio... vamos, nada nuevo. Así, ni el guión (la historia, aunque lo pretende, no tiene trasfondo), ni los efectos especiales, ni la fotografía destacan en absoluto (sí, la banda sonora, firmada por David Julyan, y alguna que otra escena de lo más inquietante, como en la que comparten un boy con el protagonista), así que, sinceramente, es un film olvidable: ni sorprende, ni emociona, ni será recordado. Mejor ir a ver otra del género. No obstante, para ser justos, esta no pareció ser la opinión de la mayoría del público, que no dudó en vitorear al finalizar la proyección. Para gustos, colores...