10/10/09: Zombieland, Solomon Kane, La horde y Accidents happen
En el penúltimo día del festival nos dedicamos a revisar cine dirigido a un público más amplio y menos exigente: ¡hoy abundan los zombies en la cartelera del Festival! Y es que esta 42ª edición será recordada por encima de todo por centrarse en historias sobre la destrucción del género humano, ya sea por culpa de virus, zombies, zombies que transmiten virus o virus que convierten a las personas en zombies. En definitiva: el Apocalipsis.
Sección Oficial Fantastic Panorama. Zombieland, de Ruben Fleischer (USA, 2009)
Zombie-busters
En el primer plano de Zombieland (Ruben Fleischer, 2009), aparece, ondeante, la bandera americana. Si el título ya nos animaba a pensar que íbamos a encontrarnos ante un film de ficción cómica yankie, en todos sus sentidos (mucho presupuesto, la acción transcurre en EEUU - sí que, por extensión, está pasando en el mundo, bromas estúpidas e incluso escatológicas, héroes y villanos), y que iba a ser bastante simple... hay que reconocer que, aunque sí es simple, el humor está muy conseguido gracias a un guión con bromas fáciles pero sin caer ni en groserías, ni en violencia gratuita, ni nada por el estilo. Quizá sea porque esperábamos menos de ella, pero la verdad es que permite pasar un buen rato, recomendable también para ver en familia.
Mezcla entre los zombies de George A. Romero y el Carriers de los hermanos Pastor, Zombieland nos plantea la posibilidad de que, tal y como pasó con la enfermedad de las vacas locas, pueda llegar a atacarnos una enfermedad contagiosa que nos convierta en zombies. Como las dos antes citadas, el film no plantea especificar cómo empezó todo ni cómo acabará, sino que sitúa a los personajes en pleno conflicto. Y, al igual que las anteriores, nos hace ver qué estaríamos dispuestos a hacer por sobrevivir, siempre con una sonrisa en la cara. A destacar un Woody Harrelson que parece haber encontrado la inspiración para su personaje en la parodia de otros papeles que ha interpretado (como Natural Born Killers o No es país para viejos), y el cameo de Bill Murray interpretándose a sí mismo y reconociendo que, si tuviese que arrepentirse de algo, seria de Garfield.
Sección Oficial Fantastic Panorama. Solomon Kane, de Michael J. Basset (Francia - Reino Unido, 2009)
El malhumorado puritano por fin tiene peli
En los últimos años, o por una falta de imaginación o, lo más seguro, por lo rentable que resulta, el número de héroes de cómic que se ha llevado a la gran pantalla ha aumentado exponencialmente. Uno de los últimos, que ha tardado en llegar, es éste (Michael J. Basset, 2009). Seguramente uno de los motivos sea que el personaje principal, a priori, carece de atractivo: un taciturno puritano del siglo XVII, sirviente de Dios, lucha contra las fuerzas del mal, tanto con su espada como con hechizos. No obstante, y al contrario que podía parecer en un principio, las seis historias desarrolladas por el gran Robert E. Howard (creador de Conan) han convertido a este personaje en un verdadero icono con millones de fans.
Con el film, al igual que muchas de las primeras partes (porque no hay duda de que tendremos secuela) de otros como Iron-Man, Spiderman, o Batman Begins, se intenta recrear el origen de este héroe y dar la respuesta al por qué de su cruzada contra el mal: Solomon Kane fue un implacable y despiadado guerrero capaz de hacer cualquier cosa por ganar, y eso le lleva a que el Diablo vuelva a reclamar su alma, según lo establecido (como en Heartless, presentada también en esta edición). Pero Solomon no quiere pagar el precio y se recluye durante un año en un monasterio, donde alcanzará la paz y encontrará el camino a su redención: volver a coger la Espada, esta vez para luchar contra el Diablo y sus secuaces.
Realmente aburrida en un inicio, y en parte por culpa de un uso exagerado de efectos especiales que no le aportan nada a la película (y que volveremos a ver también exagerados al final, pero más justificados), a falta de unos cuarenta minutos del desenlace la trama cobra sentido y se desarrolla con trepidantes escenas de acción que nos vuelven a despertar. A caballo entre la historia de un vengador de la época y de un mundo en el que habitan brujas, hechiceros, zombies (cómo no) y seres tipo orcos, la puesta en escena de este Solomon Kane nos recuerda, por un lado, a un El señor de los Anillos, donde la tierra media es oscura, sucia, y sus personajes más complejos, y a Van Helsing (de hecho, este personaje surgió en comic como imitación al héroe de esta película) Sin duda gustará a amantes del comic y de films de acción gótica, llena de efectos especiales (sean o no indispensables).
Sección Oficial Fantàstic Competición. La horde, de Yannick Dahan y Benjamin Rocher (Francia, 2009)
Cómo rizar el rizo: otra de zombies... pero con aspiraciones
Después de las cómicas George A. Romero's Survival of the Dead y Zombieland, nos llega de la mano del país galo una propuesta diferente: un film de zombies, sí... pero seria. ¿Es posible?
Parece que sí. Y se consigue gracias una aproximación distinta al género. Mejor dicho, a la mezcla de géneros. Porque La Horde (Yannick Dahan & Benjamin Rocher, 2009) se inicia como un puro film policíaco (al principio incluso parece que nos hayamos equivocado de sala), en el que un grupo de policías decide tomarse la justicia por su mano y atacar a la banda que ha matado a uno de sus compañeros en el viejo edifico donde éstos se refugian. No obstante, a su llegada se realiza un Twist argumental y a partir de entonces la venganza carece de sentido: la llegada del Apocalipsis, que se proclama al convertir a los seres humanos en zombies, hará que policías y delincuentes hagan un pacto para salir con vida del edificio.
La Horde pretende ser claustrofóbica, angustiante... pero no lo consigue, no engancha. Porque a partir de la entrada en escena de los zombies, toda ella evoluciona igual, con los típicos recursos (a uno le muerden y se convierte en zombie, a otro le matan por revelarse, etc. etc... lo mismo de siempre). Además, no todos los personajes están bien dibujados (únicamente el del malvado y la chica policía tienen una evolución mínimamente consistente... en cualquier otro film de zombies no lo pediríamos, pero sí en uno que pretende darnos algo más), y el del viejo, que al principio cae bien y consigue sacarnos de la monotonía de la persecución, acaba siendo demasiado pesado.
Hacia la mitad del film, la acción coge más ritmo, pero quizá sea demasiado tarde para reengancharnos. No obstante, sí que tiene algunas escenas destacables, como la de la chica -zombie a la que unos cuantos del grupo empiezan a torturar ("en la guerra todo vale", dice el viejo en una de las escenas; otra alusión al horror de la guerra y a lo que es capaz de llegar el ser humano, como se representa también en varios films de los comentados) y la final, en la que la crudeza del inicio vuelve a parecer y nos recuerda cómo había empezado todo... como un thriller policiaco.
Sección Oficial Fantàstic Competición. Accidents happen, de Andrew Lancaster (Australia, Reino Unido, 2009)
"Cuando Dios cierra una puerta, abre una cerveza"
Y qué razón tiene la protagonista del film al decirlo, a juzgar por la visión del mundo que nos muestra Andrew Lancaster en esta su Accidents Happen.
Y es que, simplemente, podemos pensar que los accidentes, pasan. O no. Pero, en cualquier caso, no hay que esconderse ante la tragedia, hay que seguir adelante, pase lo que pase. Este parece ser el mensaje clave de una historia que, aunque se inicia como una comedia negra al más puro estilo A dos metros bajo tierra (recordemos que cada capítulo se iniciaba con la escenificación de una muerte, a cual más peculiar) con la muerte del vecino quemado por culpa de la barbacoa del jardín, pasa enseguida a convertirse en un melodrama que nos evoca y hace pensar, tanto por la forma de avanzar como por la estética conseguida, en que parece que estamos ante un episodio largo y triste de Aquellos maravillosos años. El film aprueba, pero hay que estar preparado para saber qué vamos a ver porque, sinceramente, no entendemos qué pinta en el Festival, y menos en la sección de competición.