Cuando la música de un film se convierte en protagonista indiscutible

Por Arantxa Acosta

El piano portada

El piano: La consagración de Michael Nyman  
Virgin Records Ltd., 1993

En 1993 la música de El Piano dio a conocer mundialmente a un Michael Nyman que, aunque ya llevaba años trabajando en la industria como compositor, incluso para grandes directores como Peter Greenaway, consiguió ser consagrado con esta obra maestra que le valió el multiplatino en música clásica, siendo además uno de los compositores con más resonancia mediática de la última década del siglo pasado por la simplicidad de sus obras.

El pianoY es que si algo caracteriza a este compositor es que es capaz de encontrar la infalible melodía que se repetirá en casi todas las canciones que componen la música de sus films. Una melodía que se convierte en elemento clave para el acompañamiento del metraje y que sabe transmitir no sólo la esencia de cada escena en la que puede escucharse, sino que entona un himno global que hace reconocible la película, por muchos años que hayan pasado desde su estreno. Hace poco destacábamos esta cualidad de Nyman en la B.S.O. de Gattaca, y este es el claro caso de El Piano (Jane Campion, 1993).

La historia es tan simple como trágica. Ada es una mujer muda desde los seis años, acaba de enviudar y es madre de una niña. El pianoLa forma de transmitir sus sentimientos es a través de su inseparable piano. Es obligada a dejar Escocia y trasladarse a Nueva Zelanda para contraer un matrimonio concertado. Su nuevo esposo se niega a trasladar el pesado piano, dejándolo abandonado en la playa. Será entonces cuando Ada llegue a un trato con su vecino: él guardará el piano en su casa y la dejará tocarlo, siempre que ella también se deje tocar.

Evidentemente, el piano es el protagonista principal del film. Con una Holly Hunter que debe utilizar su cuerpo y mirada como único elemento para la comunicación, era imprescindible que las canciones que tocase (interpretadas por ella misma) y que envolviesen la historia pudiesen transmitir todo tipo de sentimientos. Así, lo que hizo Nyman fue concebir unas notas principales que se repetirán en casi todas las canciones del disco utilizando el piano como instrumento básico indiscutible, dotándolas de un tempo y acompañamiento distintos en función del sentimiento que se está observando, sintiendo lo mismo que Ada en cada pasaje. Así, escuchamos "Big my secret" como una auténtica revelación de su condición, y cuando llegamos a El piano"The Heart asks pleasure first" conocemos esa melodía principal que nos acompañará mucho después de finalizar el visionado, y que es una clara visión de lo que necesita experimentar la mujer. Otros ejemplos son "The Promise", "The Sacrifice" o la culminante "The Heart Asks", que incluyen esas pequeñas variaciones adaptadas al momento de la historia. Otras destacables son "To the Edge of the Earth", que abre el CD, o "A Wild and Distant Shore". En definitiva, no hay ni una sola canción que no se adapte perfectamente al momento en la que aparece, y, por el contrario, toda la composición puede disfrutarse independientemente del film, como si no hubiese sido concebida para acompañar a una película. Tal es la fuerza de esta obra, que aún ahora sigue sin poder clasificarse claramente como música clásica o "new age". Sinceramente, da igual.

 

The piano, 2003

Temas:  
1        To The Edge Of The Earth  

2        Big My Secret  

3        A Wild And Distant Shore  

4        The Heart Asks Pleasure First  

5        Here To There  

6        The Promise  

7        A Bed Of Ferns  

8        The Fling  

9        The Scent Of Love  

10      Deep Into The Forest
11      The Mood That Passes Through You

12      Lost And Found

13      The Embrace

14      Little Impulse

15      The Sacrifice

16      I Clipped Your Wrong

17      The Wounded

18      All Imperfect Things

19      Dreams Of A Journey 

 

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