Críticas

Una perspicaz bofetada emocional

La misteriosa mirada del flamenco

Diego Céspedes. Chile, 2025.

Drama de transgénero con el que debuta en el largometraje, el director chileno, Diego Céspedes. Posicionado en el cine queer y desafiando a la cisheteronormatividad, consigue crear un film nutriéndose de un conjunto de géneros como el social, el romántico e incluso del western. Con todos ellos logra llevarnos por un viaje emocional a través de un argumento narrado con sutil perspicacia. Diego Céspedes, hasta el día de hoy, había dirigido dos cortometrajes que versaban sobre el género trans, acercándonos a sus vidas y relaciones de amor. De este modo, su largometraje continúa en el concepto de disidencias sexuales para afianzarse en el reconocimiento de la existencia y validez de una variedad de identidades sexuales y de género.

Tomando como escenario el desierto de Atacama, en el norte de Chile a principios de los años ochenta, nos relata la historia de una comuna queer que vive en un pueblo minero y que tienen como negocio un bar de alterne. A través de la mirada y la vida de Lidia, una niña adoptada por una de las personas trans apodada “Flamenco”, vamos conociendo la singular convivencia con los mineros del pueblo y sus familias.

El punto de partida de la película se focaliza en la silenciosa enfermedad del VIH que comenzó a propagarse en los inicios de la década de los ochenta. La hermosa fotografía del desierto agreste y salvaje, acompaña y sirve de escenario natural para relatarnos y mostrarnos la dureza del film tanto a nivel emocional como visual. La tensión y sus dos principales puntos de giro consiguen que fílmicamente las imágenes conviertan la proyección en una incertidumbre continúa, con la que juega su director a lo largo de toda la película. Para ello monta al espectador en una montaña rusa de emociones. Continuas subidas a la desdramatización a base de un humor atrevido, loco y alegre, y vertiginosas bajadas compuestas de violencia, deseo y rencor. Todos y cada uno de ellos transitan alrededor del amor y sus diferentes formas de querer y amar. La película nos muestra amores desmedidos. Toda relación sexual con personas trans parece ser intensamente fuerte, obsesiva. Parece transformar a las personas heterosexuales, les atrapa, no logran discernir la atracción que les hace violentarse consigo mismos y con la persona que se relacionan sexualmente. La excitación de estos nuevos y desconocidos sentimientos, les hace tener emociones tan incomprendidas que los lleva a la obsesión. El novio de una de las protagonistas trans se siente tan atrapado como en su día Lou Reed lo estuvo con su novia trans Rachel Humphreys, con la que convivió cuatro años, dedicándola un disco entero, apareciendo en una portada y llegando a convertirse en su manager. De similitud parecida se nos muestran el amor de Giovani, novio de “Flamenco”. A raíz de todo esto, no podemos dejar de mencionar que la actriz principal, Paula Dinamarca, es una activista trans y la primera que cambió de nombre y sexo con cédula registral en Chile.

Las imágenes de la película mutan interrumpidamente con los contrastes de color pasando de los tonos áridos y secos, marrones y terracotas, para transitar por la oscuridad sombría de las viviendas, del bar de alterne, y revolotear con los colores vivos, brillantes y alegres de la comunidad trans. Todo este juego con la fotografía nos puede evocar a películas como Las aventuras de Priscila, reina del desierto (1994), pero lo que sin duda queda patente en este film es el guiño que hace el director y guionista a Pedro Almodóvar, del largometraje Tacones lejanos (1991), donde Miguel Bosé hace un playback de la canción Piensa en mí de Luz Casal, para retratarlo Diego Céspedes en su película con el actor Matías Catalán (“Flamenco”) versionando a Rocío Jurado con la canción Ese hombre.

En mi humilde opinión creo que estamos delante del primer largometraje de un más que prometedor director, un baluarte actual de la escena sudamericana. Su especial mirada, dotada de una inquieta y auténtica personalidad, sabe trasladarla con eficiencia desde el papel a la pantalla. Espero que siga mostrando ese cine que lleva dentro tan personal y auténtico. Que continúe con esa resolutiva destreza y no deje de conmover, porque ha conseguido que La misteriosa mirada del flamenco sea una perspicaz bofetada emocional.

Enlace tráiler

Comparte este contenido:

Ficha técnica:

La misteriosa mirada del flamenco ,  Chile, 2025.

Dirección: Diego Céspedes
Duración: 110 minutos
Guion: Diego Céspedes
Producción: Don Quijote Films, Les Valseurs, Weydemann Bros, Irusoin, Wrong Men North, Arte France Cinéma.
Fotografía: Angello Faccini.
Música: Florencia Di Concilio
Reparto: Tamara Cortés, Matías Catalán, Paula Dinamarca, Pedro Muñoz, Luis Dubó, Alexa Quijano, Sirena Matilde, Bruna Ramires, Francisco Javier y Claudia Cabezas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.