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	Comentarios en: Blue Is The Warmest Color	</title>
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	<description>Revista digital de crítica cinematográfica</description>
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		<title>
		Por: Cris		</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Cris]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 03 Nov 2013 16:59:31 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Resalto el último párrafo de tu crítica, creo que cada escena es parte complementaria a todo, eso nos lleva el vivir el primer amor, que cada quién de manera diferente (diversidad).

&quot;Pocas películas como ésta han sabido tratar las elipsis narrativas como lo hace La Vida de Adèle. En cualquier película comercial, un cartel superpuesto nos indicaría que han pasado tres años de una escena a otra, pero aquí no hace falta. En tres segundos vemos rota la continuidad entre escenas y sabemos en qué época nos encontramos. Adèle, por ejemplo, se toca el moño compulsivamente al inicio de la película, cuando sólo tiene quince años, como síntoma de inseguridad. Lo mismo ocurre cuando se sube los pantalones al andar. Poco a poco, cuando hay un salto narrativo, vemos cómo sus tics dejan de ser tan frecuentes, y sabemos que ha madurado. Sólo un detalle prevalece durante toda la trama: su forma de dormir, bocabajo y espatarrada en la cama, como conservación de su niñez e inocencia, que sólo se ve rota cuando las noches de insomnio la acogen en posición fetal.

La forma de tratar el diferente origen social de las dos protagonistas merece mención aparte. Es algo que no está en la novela gráfica y que es mérito total de la película. Mostrar a Adèle comiendo espaguetis (siempre espaguetis) con la boca abierta, manchándose los labios, mientras en la familia de Emma se degustan ostras y marisco resume todo el bagaje previo de ambas en un par de planos.  Los amigos intelectuales de Emma detallando cada virtud de su cuadro, mientras Adèle sólo puede balbucear un lastimoso me gusta… todo, un ejemplo más.

Y el uso de la música, otro detalle a considerar en una película que se te clava más cuanto más la piensas. Sólo existe música ambiental, en las escenas en que bailan o hay alguna fiesta, pero no hay un violín o un piano que te indique cuándo debes llorar, como en la mayoría de producciones estadounidenses. Eso implica que estás tú solo contra las palabras y los gestos de Adèle, comiéndote la rabia en la magistral escena de la cafetería -que tampoco está en la novela gráfica- cuando Adèle intenta tocar todo el rato a Emma mientras ella le dice que ya no la quiere, o sufriendo con la discusión tras el desliz de la protagonista. Son ellas, sin artificios, sin más.

Otra de las grandes virtudes de la película es que es una historia de amor universal, que habría funcionado exactamente igual entre dos hombres, o entre un hombre y una mujer. Que la relación sea lésbica le aporta matices, da como resultado una película distinta y poco convencional, pero no es únicamente una película sobre lesbianas. Y es ahí donde quizá se distancie un poco más de la novela gráfica&quot;

Extraido: http://pensamientoarritmico.wordpress.com/2013/10/28/la-vida-de-adele-o-aprender-a-mirar-como-mirar-un-punto-de-vista-heterosexual/]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Resalto el último párrafo de tu crítica, creo que cada escena es parte complementaria a todo, eso nos lleva el vivir el primer amor, que cada quién de manera diferente (diversidad).</p>
<p>«Pocas películas como ésta han sabido tratar las elipsis narrativas como lo hace La Vida de Adèle. En cualquier película comercial, un cartel superpuesto nos indicaría que han pasado tres años de una escena a otra, pero aquí no hace falta. En tres segundos vemos rota la continuidad entre escenas y sabemos en qué época nos encontramos. Adèle, por ejemplo, se toca el moño compulsivamente al inicio de la película, cuando sólo tiene quince años, como síntoma de inseguridad. Lo mismo ocurre cuando se sube los pantalones al andar. Poco a poco, cuando hay un salto narrativo, vemos cómo sus tics dejan de ser tan frecuentes, y sabemos que ha madurado. Sólo un detalle prevalece durante toda la trama: su forma de dormir, bocabajo y espatarrada en la cama, como conservación de su niñez e inocencia, que sólo se ve rota cuando las noches de insomnio la acogen en posición fetal.</p>
<p>La forma de tratar el diferente origen social de las dos protagonistas merece mención aparte. Es algo que no está en la novela gráfica y que es mérito total de la película. Mostrar a Adèle comiendo espaguetis (siempre espaguetis) con la boca abierta, manchándose los labios, mientras en la familia de Emma se degustan ostras y marisco resume todo el bagaje previo de ambas en un par de planos.  Los amigos intelectuales de Emma detallando cada virtud de su cuadro, mientras Adèle sólo puede balbucear un lastimoso me gusta… todo, un ejemplo más.</p>
<p>Y el uso de la música, otro detalle a considerar en una película que se te clava más cuanto más la piensas. Sólo existe música ambiental, en las escenas en que bailan o hay alguna fiesta, pero no hay un violín o un piano que te indique cuándo debes llorar, como en la mayoría de producciones estadounidenses. Eso implica que estás tú solo contra las palabras y los gestos de Adèle, comiéndote la rabia en la magistral escena de la cafetería -que tampoco está en la novela gráfica- cuando Adèle intenta tocar todo el rato a Emma mientras ella le dice que ya no la quiere, o sufriendo con la discusión tras el desliz de la protagonista. Son ellas, sin artificios, sin más.</p>
<p>Otra de las grandes virtudes de la película es que es una historia de amor universal, que habría funcionado exactamente igual entre dos hombres, o entre un hombre y una mujer. Que la relación sea lésbica le aporta matices, da como resultado una película distinta y poco convencional, pero no es únicamente una película sobre lesbianas. Y es ahí donde quizá se distancie un poco más de la novela gráfica»</p>
<p>Extraido: <a href="http://pensamientoarritmico.wordpress.com/2013/10/28/la-vida-de-adele-o-aprender-a-mirar-como-mirar-un-punto-de-vista-heterosexual/" rel="nofollow ugc">http://pensamientoarritmico.wordpress.com/2013/10/28/la-vida-de-adele-o-aprender-a-mirar-como-mirar-un-punto-de-vista-heterosexual/</a></p>
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