Críticas
Desde los límites del cine
Nouvelle Vague
Richard Linklater. Francia, 2025.
¿Cómo hacer una película actual sobre el rodaje de otra que en su momento fue la más actual? Al final de la escapada era la vanguardia de la vanguardia porque con ella Jean-Luc Godard pretendía romper con lo que el cine había sido hasta entonces, pero no puede decirse que Richard Linklater represente hoy día a la vanguardia, aunque sea un cineasta original que ha aportado muchas cosas a la narrativa cinematográfica; no representa a la vanguardia en el sentido que la representan autores como Pedro Costa, Apichatpong Weerasethakul o Kelly Reichardt.Richard Linklater sí representa sin embargo al cine de autor, ese que sin romper con el clasicismo -que sería el papel de la vanguardia- hace un cine que respeta las convenciones que le permiten ser accesible a un público amplio, pero al mismo tiempo consigue expresar una estética y una ética propias. Me refiero a autores como Paul Thomas Anderson o Hirozaku Kore-Eda. Supongo que Linklater se identifica con el Godard autor pero no con el Godard revolucionario aunque a este lo admire y creo que en esa ambigüedad entre identificación y admiración está gran parte del atractivo de la película.
Nouvelle Vague reivindica el cine de autor en el sentido en que lo reivindicaron los críticos de Cahiers du cinema y contempla -y nos invita a contemplar- con cariño lo que fue ese movimiento que se gestó en la redacción de una revista de crítica cinematográfica. Lo que importa, nos enseñaron, no es un guión férreo en el que no haya cabos sueltos, ni un montaje preciso como un puzzle, sino una puesta en escena en la que la mirada del autor exprese una actitud moral solo por su forma de registrar lo cotidiano. He vuelto a ver Al final de la escapada y conserva su originalidad, que antes me chocaba y ahora entiendo que era una elección: Michel (Jean-Paul Belmondo) es un asesino en busca y captura que se aprovecha de su encanto para seducir a chicas y cubrir su huida hacia adelante; pero lo que haría un cineasta convencional con esa historia, que sería centrarse en la acción -en un cine más hacia el thriller- o en las motivaciones psicológicas de los personajes -en un cine más hacia el drama- Godard lo transforma en una sucesión de relajados paseos por París, sus bares, sus hoteles y de conversaciones tan intrascendentes e incoherentes como las que tenemos todos cada día. Y lo hace con una mirada para la que tiene la misma intensidad una mano que enciende un cigarrillo o sostiene un periódico que la que empuña un arma.

Linklater construye su homenaje con recursos de pseudo documental, como sobreponer el nombre de los personajes -críticos, cineastas, actores, productores- cuando aparecen en pantalla, lo cual nos hace ser conscientes de que estamos presenciando momentos históricos del cine. Y se sirve de un montaje tranquilo en el que la cámara se convierte en testigo silencioso, un estilo muy alejado de los nerviosos jump cuts de Godard, porque no se trataba de imitarlo sino de contar lo que hizo. El propio Godard, a quien da vida Guillaume Marbeck, aparece cómodo en su autoimagen de genio transgresor tan autoconsciente de su originalidad que casi resulta caricaturesco, si no fuese porque el propio Godard cultivó esa imagen. La recreación de Linklater me parece respetuosa porque más que caricatura es una estilización del personaje. Nouvelle Vague va de un rodaje y Godard era ese personaje cuando rodaba. Tampoco era fácil dar vida a Belmondo, pero un divertido Aubry Dullin lo consigue plenamente. Y Zoey Deutch como Jean Seberg transmite muy bien el estupor de una actriz, ya encaminada en el star system, que aterriza en un proyecto de locos con demasiadas ideas para tan poco dinero, y que no podía imaginar que la convertiría en un mito.

La película de Linklater rebosa de amor por Sin aliento (Al final de la escapada) precioso título que se perdió en la traducción, tan imperfecta que hizo posibles muchas otras después; de agradecimiento por aquella pandilla de críticos metidos a directores que salieron de la redacción de Cahiers du Cinema, elegantes y rompedores como una banda de jazz; y de fascinación por un cineasta que dejó una obra discutible e irregular pero sin duda hecha desde los límites del cine.
Ficha técnica:
Nouvelle Vague , Francia, 2025.Dirección: Richard Linklater
Duración: 105 minutos
Guion: Holly Gent Palmo, Richard Linklater, Laetitia Masson, Vincent Palmo Jr., Michèle Pétin
Producción: ARP, Cinetic Media. Distribuidora: ARP
Fotografía: David Chambille
Reparto: Guillaume Marbeck, Zoey Deutch, Aubry Dullin, Bruno Dreyfurst

