Críticas

El eterno joven

Yves Saint Laurent

Jalil Lespert. Francia, 2014.

Cartel de la película Yves Saint LaurentUna de las más preciosas tareas que puede cumplir el cine es el registro y celebración de la vida de personajes notables. Son bien interesantes las posibilidades que surgen cuando se tratan las vidas de personas que han muerto recientemente, de manera que los espectadores todavía tengan en sus mentes las noticias y los eventos que los hicieron famosos. El cine permite un acercamiento mucho más íntimo y vital a estas celebridades, que el que se logra con los medios de comunicación, normalmente enfocados en aspectos superficiales y poco relevantes, pero llamativos como noticia del momento. Es que la fama va formando una especie de muro poderoso e impenetrable que no deja ver ni la realidad de los famosos ni su misma humanidad. Ahora, si el personaje en cuestión requiere de la fama y de los medios para sobresalir en su mundo, se me ocurre que es todavía mayor la separación entre la realidad y esos destellos de fantasía superficial que nos ofrecen los medios. Este es el caso de los grandes diseñadores de la moda internacional, cuyos nombres llegan a nosotros, efectivamente como marcas comerciales, más que como personas de carne y hueso.

Yves Saint Laurent, con su absolutamente famoso logo símbolo, que combina las tres letras YSL en un diseño elegante y sugestivo, es una de esas marcas. Bien vale la pena, entonces, lo que hace el cine, al permitirnos penetrar en la vida de la persona tras de la marca, lo cual nos aproxima a su mundo, a su legado, a sus vivencias, llenas de rasgos extraños, pero de vibrante creatividad y vital humanismo, de modo que podemos sentir cercanía, experimentar empatía y cariño y aprender, degustar y ver.

Escena de Yves Saint LaurentLa película de Jalil Lespert trata sin tapujos ni limitaciones los aspectos extraños y chocantes del personaje y también sus muchas excelencias. Para ello, emplea un esquema relativamente lineal, en el cual los eventos se van desencadenando sin grandes sobresaltos ni rompimientos. Sin embargo, como se trata de una vida plena de singularidades, cada evento tiene dosis de espectacularidad que no deja que el espectador se distraiga o pierda interés. Podríamos señalar, al menos, cuatro grandes perspectivas para describir esta película como llamativa y novedosa.

La primera es la de la homosexualidad de Saint Laurent (protagonizado por Pierre Niney, de aspecto físico bastante fiel al del diseñador a juzgar por sus famosas fotografías). El filme abunda en escenas de sus relaciones con su pareja, amigo, consejero, asistente y socio Pierre Bergé (protagonizado por Guillaume Gallienne). Las cercanías de estos dos, sus amores, sus desamores y la importancia de la relación son asuntos que se tratan con mucho cuidado, sin caer en lo carnal o lo explícito, haciendo énfasis en lo amoroso, en lo emocional, en lo humano. Cuando aparece la intimidad entre Bergé y Saint Laurent, es apasionada y tierna, lo cual tiende a despertar empatía y comprensión hacia esta persona creativa y única, que desde joven experimentó ambigüedades y dificultades con su sexualidad, situaciones resueltas con claridad desde el momento en que conoció a Bergé. El tratamiento de la homosexualidad no deja de ser un asunto de cierta dificultad en el cine y acá se resuelve bastante bien.

Yves Saint Laurent, la películaLa segunda tiene que ver con la moda de alta costura y toda su espectacularidad y elegancia. Nos permite la película entrar a todos los aspectos de este complejo negocio, incluyendo su dirección, sus intrincadas relaciones, que se mueven entre el altruismo y la dignidad y las duras rivalidades; sus altas posibilidades de fracaso y el severo escrutinio al que es sometido por los críticos, la prensa y el mercado mismo; el mundo de las modelos y el de los talleres de costura; las escenas de pasarela, en las cuales no se ha escatimado nada, incluyendo no solo la preparación de las modelos y su paso ante el público, sino también la expectante y tímida actitud de Saint Laurent, que se manifiesta siempre remiso a salir en la pasarela en el paso triunfal final que siempre cierra los desfiles de modas. La moda misma va desfilando ante el espectador a través de los lanzamientos de la casa Yves Saint Laurent, en un continuo de más de cincuenta años de transformaciones, desafíos y diseños de alta exigencia y novedad.

YSLLa tercera mirada es la de personalidad del diseñador y las raíces mismas de su capacidad para el diseño y la concepción de su trabajo como un arte. Se nos presenta a Yves como un joven siempre en crecimiento y en crisis de juventud, alguien que en muchos aspectos no acaba de madurar. Ayuda a reforzar esta perspectiva la figura misma del protagonista, con esas gafas grandes, una enorme nariz y gestos vivaces y nerviosos, la cual no deja de ser así en toda la extensión del filme. Lo vemos transformarse cada vez más en un fumador obsesivo, en una persona atrapada por las drogas y el alcohol, pero que nunca pierde su magia creativa, la cual viene a su rescate aún en las más profundas crisis, en compañía del siempre fiel y leal compañero Bergé, que soporta las frecuentes veleidades de Saint Laurent con admiración y paciencia. La película tiene el mérito de explorar con brillo las relaciones del diseñador con su familia y sus raíces ancestrales provenientes de la ciudad de Oran en la antigua Argelia francesa, que va a aportar claves importantes en su trabajo como diseñador.

Hay que resaltar, finalmente, la mirada artística de esta obra. Fueron Saint Laurent y Bergé ávidos y notables coleccionistas de obras de arte, como una extensión natural del sentido y del talento artístico de ambos, diseñador y dibujante el uno, poeta el otro. Eventualmente, Saint Laurent produce con sus diseños y bosquejos verdaderas obras de arte, que se han vuelto muy valiosas y han sido objetos de exposiciones en museos.

No hay duda de que estamos ante la vida y ante el ser humano en todas sus manifestaciones, pobrezas y riquezas, muy bien contadas, algo que siempre vale la pena contemplar con fascinación y maravilla.

Trailer

Ficha técnica:

Yves Saint Laurent ,  Francia, 2014.

Dirección: Jalil Lespert
Guión: Jacques Fieschi, Jalil Lespert, Jérémie Guez, Marie-Pierre Huster, basado en “Yves Saint Laurent” de Laurence Benaïm
Producción: Yannick Bolloré, Wassim Béji
Fotografía: Thomas Hardmeier
Música: Ibrahim Maalouf
Reparto: Pierre Niney, Guillaume Gallienne, Charlotte Le Bon, Laura Smet, Marie de Villepin, Xavier Lafitte, Nikolai Kinski

Enrique Posada

Graduado del Master en Crítica Cinematográfica de AULA CRÍTICA

 

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