An Episode in the Life of an Iron Picker - CartelUna mañana como cualquier otra, mientras el director bosnio Danis Tanovic leía en el periódico las noticias de su país, se indignó profundamente al conocer la historia de una familia romaní víctima de una gran injusticia social. La mujer había perdido un embarazo y los médicos de Tuzla (la ciudad más cercana de su pueblo natal) le negaban la intervención necesaria para evitar una septicemia con riesgo de muerte. La familia no disponía de seguro médico ni tampoco de dinero para abonar al hospital.

Tanovic envió a un joven periodista para corroborar la historia. Cuando este regresó confirmándola, decidió él mismo acercarse a la familia. Al escuchar lo sucedido no le quedaron dudas de que quería llevar esa historia al cine, pero comprendió enseguida que para poder ajustarse al escaso presupuesto y al poco tiempo de que disponía, deberían ser los integrantes de la familia los actores de su película.

Nazif y Senada, el matrimonio gitano, aceptó el desafío y así nació An Episode in the Life of an Iron Picker. Al momento, sólo una organización se había prestado a publicar su historia, pero una película sería otro medio para dar a conocer a mucha más gente lo sucedido.

An Episode in the Life of an Iron Picker - 1El film es un retrato crudo pero real de la vida en un barrio romaní de las afueras de Tuzla, Serbia y Herzegovina. Su gente sufre discriminaciones, no dispone de trabajo estable (por lo tanto le es imposible tener un seguro médico) y debe rebuscarse cada día para poder dar de comer a sus hijos. Pero el mensaje es que estas condiciones adversas los hacen más fuertes para no rendirse ante las puertas que se les cierran. La posibilidad de perder la vida de Senada y dejar a una familia destrozada termina siendo un contratiempo más en la larga lista de obstáculos que logran superar sus integrantes.

An Episode in the Life of an Iron Picker es una de las pocas películas orientada a una gran audiencia internacional, que muestra al pueblo romaní de una forma digna, a pesar de estar afectado también por una gran crisis económica. El productor francés, presente en la conferencia de prensa de Berlín, se expresó orgulloso de poder contrarrestar la imagen exótica e irreal que transmitieron otros cineastas de la ex Yugoeslavia (sin nombrarlo dio claras referencias a Emir Kusturica).

An Episode in the Life of an Iron Picker - 3Fue muy emocionante ver en el Festival al bebé de Nazif y Senada, clara prueba de cómo pudieron sobrellevar la pérdida del embarazo y sortear el peligro de muerte. Por gratitud al cineasta, el bebé se llama Danis.

Danis Tanovic, acostumbrado a filmar películas de alto presupuesto, estaba francamente sorprendido de cómo logró llegar a Berlín con un largometraje de 17.000 euros. En tierra de nadie  (No Man’s Land, 2001) fue la obra qué más premios le otorgó, incluido el Oscar a la mejor película extranjera y al mejor guion en Cannes. En la Berlinale 2013 su largometraje se llevó dos Osos de Plata: el gran premio del jurado y mejor actor para Nazif Mujic.

El trabajo de Tanovic ha sido increíble, si consideramos que ninguno de los participantes de la película es actor. Los vecinos son los vecinos reales de Senada y Nazif, la madre y la cuñada de Senada son ellas mismas y hasta los médicos son miembros del personal del hospital (aunque, por razones obvias, no son los mismos médicos que le negaron la intervención a Senada).

El film toma características de documental cuando nos adentramos en la cotidianidad de la familia: Senada cocinando, las niñas jugando y viendo televisión, Nazif cortando leña o juntando metal de autos con su vecino, todas, escenas de su rutina real. Tanovic afirma que logró esa naturalidad sólo luego de convivir por un tiempo con la familia. Al principio, las niñas estaban constantemente arriba de la cámara, pero después se acostumbraron, como a todo. No hay música en ningún momento y hay planos muy cercanos, sobre todo de Senada y Nazif, para transmitirnos sus profundos sentimientos.

An Episode in the Life of an Iron Picker - 2Tampoco Tanovic contó con un guion formal, básicamente fue filmando lo que le contaron de la forma más natural posible (sin libreto pre memorizado). No hay efectos especiales de ningún tipo, la nieve de las últimas escenas fue real y hasta provocó contratiempos al equipo de filmación.

A pesar de no ser actores, el matrimonio nos transmite sus emociones de forma muy fuerte. Quizás la intensidad de lo sufrido les permite recordar y compartir lo vivido sin necesidad de ninguna técnica actoral. La escena final es conmovedora: Nazif, con un rostro radiante de felicidad, le prepara un café a Senada, ya sabe que su esposa está a salvo de una vez por todas. Senada admitió que fue muy triste revivir ese episodio en su vida, pero quería de todo corazón evitar que alguien pasara por lo mismo que pasó ella.

Danis Tanovic está convencido de que cuando ve algo incorrecto lo mejor es mostrarlo y hablar de eso. Probó con política y no le resultó, por el momento elige al cine como medio de expresión. Su país está en crisis hace veinticinco años, la guerra terminó, pero muchos problemas siguen sin solución. An Episode in the Life of an Iron Picker es un claro ejemplo de utilización del cine como herramienta de denuncia de una injusticia social. Es uno de los motivos más sublimes de este medio, y cuánto más se logre divulgar este episodio, tanto mejor. Bien por el equipo completo de este film, porque para comenzar a difundir no está para nada mal la audiencia del Festival de Berlín, con su récord de venta de más de trescientas mil entradas en 2013.

Tráiler:

01- Camille ClaudelLa reciente obra de Bruno Dumont es una adaptación libre, basada en la correspondencia que intercambió Camille Claudel con su hermano, el escritor Paul Claudel, y en archivos del hospital psiquiátrico, en el cual Camille pasó los últimos treinta años de su vida.

Está ambientada en 1915, dos años después de su internación. Es conocido que la famosa escultora no tuvo una vida feliz, fue amante de Auguste Rodin durante casi quince años y su romance terminó de forma muy dolorosa. Pero el periodo elegido por Dumont es, sin duda, el más triste de la artista. Claudel sufre delirios de persecución y tiene exabruptos de tristeza, pero razona de una forma muy clara y no comprende por qué está recluida en un asilo psiquiátrico. Las razones de su hermano, en tiempos de guerra, están justificadas para brindarle protección. Al finalizar la guerra, a pesar que los médicos habían afirmado que Camille ya estaba en condiciones de dejar el hospital, su familia la abandonó hasta sus últimos días.

Dumont fue muy osado en decidir trabajar con mujeres mentalmente discapacitadas para interpretar a las pacientes. Abundan los primerísimos primeros planos de las enfermas, que nos parten el corazón, pero también nos permiten entrar de lleno en los sentimientos de Camille. Ella siente compasión, tristeza y ternura por sus compañeras, pero también rechazo y agobio ante esos seres irracionales que gritan, babean y se exasperan.

Los planos extremadamente cercanos también están sobre Camille; una vez más, Juliette Binoche se consagra como una de las mejores actrices de estos tiempos. Las conversaciones que la artista mantiene con su hermano, o con el médico del hospital, devienen en monólogos, en los cuáles la cámara se acerca poco a poco, permitiendo que nos sumerjamos por completo en la psiquis del personaje. Camille sufre y nosotros con ella, pareciera que sentimos su aliento en los sollozos y la indignación ante la injusticia que está viviendo.

Fue una sorpresa que este excelente film no se haya llevado ningún premio en la Berlinale 2013. El Oso de Plata a la mejor actriz fue para Paulina García por Gloria (Sebastián Lello, 2012), y le encuentro sentido a que el festival prefiera premiar a actrices con una trayectoria no tan abismalmente grande como la de la Binoche.

02 - Cold BloomMuchos realizadores japoneses están estrenando en 2013 obras inspiradas en el trágico terremoto de marzo de 2011. Por lo general, toman uno de dos caminos: realizar un documental sobre la catástrofe o mostrar en ficción una historia intimista representante del pueblo japonés.

Este último es el camino que eligió Atushi Funahashi con Cold Bloom (luego de haber presentado el documental Nuclear Nation, 2012) para expresar que la sociedad japonesa tiene actualmente la necesidad de hacer una introspección. A pesar que el rodaje comenzó antes de la catástrofe y fue cancelado hasta volver a juntar recursos (y finalizar el documental), el director considera que la historia contiene muchas metáforas de cómo el pueblo japonés reaccionó ante el terremoto.

Un matrimonio joven, feliz y con toda una vida por delante se destruye, luego de un accidente laboral que cobra la vida del hombre. La viuda debe rearmar su vida en condiciones de crisis económica y teniendo como compañero de trabajo al causante del accidente. Se cuenta la historia de cómo dos personas viven y se rearman ante un drama.

El eje central de la película es una complicada historia de amor, con tantos altibajos que logra cansar un poco al acercarse el final. Dentro de los aciertos, también muestra características muy valiosas del pueblo japonés, como es la perseverancia y la gran capacidad de trabajo, sin bajar los brazos en los momentos más adversos.

Se hace referencia también a la inmigración de trabajadores (chinos y del sudeste asiático) y a la xenofobia de los pares trabajadores japoneses.

El romance se acompaña de un trabajo de cinematografía muy bien logrado. Los enamorados atraviesan campos de cerezos en flor, pasean en motocicleta en rosáceos atardeceres y caminan por la orilla del mar. La música complementa estos momentos sentimentales.

A pesar de haber estado en otras ocasiones en Berlín, Atsushi Funahashi se mostró muy emocionado y feliz ante el público en la sesión de preguntas y respuestas. Mencionó que quiso mostrar en su película la necesidad de las personas de echar la culpa a alguien ante una catástrofe. También quiso ilustrar esa característica del ser humano de poder cambiar de opinión rápidamente y cómo somos capaces de amar y odiar al mismo tiempo.

09 - Elle s'en vaBettie nunca salió de su pueblo en Bretaña, vive con su madre y tiene un restaurant. Al enterarse que su amante la ha abandonado por una mujer más joven, se escapa en su auto sin rumbo fijo. Mientras tanto, su hija Muriel la llama desesperada, necesita que vaya a buscar a Charly (el nieto de Bettie, de diez años) para que lo lleve en auto a la casa de su otro abuelo (el suegro de Muriel).

En este viaje Bettie toma contacto con personas desconocidas y rememora viejos tiempos, asistiendo a una reunión de candidatas a Miss Francia de los años setenta. En el trayecto también logra acercarse a su nieto, con el cual casi no tenía relación.

La directora escribió el papel de Bettie pensando desde el primer momento en Catherine Deneuve. Realmente es difícil imaginar quién lo podría hacer mejor, interpretando a una hermosa mujer madura que estuvo a punto de ser Miss Francia en sus años mozos. Por otro lado, a pesar de la elegancia y exclusividad de la actriz, nos olvidamos que es ella dejando lugar simplemente a Bettie, una mujer sencilla que nunca abandonó su pequeño pueblo.

Es un film muy francés, y se hacen distintas bromas sobre su idiosincrasia. Francia es un país muy diverso, con regiones muy diferentes entre sí, tanto que los mismos franceses no las conocen y las confunden todo el tiempo.

Está muy bien tratado el tema de la edad, cuál es el lugar de cada uno y qué nos toca en cada momento. Es fácil añorar tiempos pasados simplemente por extrañar la juventud, cuando en verdad los jóvenes envidian la belleza, sabiduría y tenacidad de las mujeres mayores.

Las relaciones entre madre e hija están también muy presentes. Bettie tiene un madre sobreprotectora y en respuesta a eso, ella nunca prestó demasiada atención a su propia hija. Ambos extremos son ejemplos de relaciones problemáticas.

07 - Harmony LessonsEmir Baigazin participó en el Berlinale Talent Campus de 2008, y es un orgullo para el Festival que vuelvan los jóvenes talentosos que recibieron su soporte. En este caso, el joven realizador participó en la competencia internacional con un excelente film, llevándose un Oso de Plata. El premio fue a la contribución artística en las categorías de cámara, edición, música, vestuario y escenografía.

Aslan es un niño introvertido, huérfano, que vive con su abuela. Luego de verse humillado ante sus compañeros de escuela, su personalidad comienza a mostrarse cada vez más afectada. Está obsesionado con su pulcritud y quiere controlar el mundo a su alrededor.

Ante diversos abusos de Bolat, un compañero de la escuela que atormenta a los otros estudiantes para recolectar dinero, Aslan toma justicia por mano propia. Un aparente juego de niños deviene en delitos criminales, por lo cual debe involucrarse la policía.

La película está contada a través de los ojos de los jóvenes, y es sorprendente ver con qué facilidad los niños pueden vivir en un mundo completamente aislado del de los adultos. En el momento que la policía se involucra en la historia, es claro que no comprende nada del mundo de la escuela: las relaciones entre los chicos, la forma en que se martirizan unos a otros y las injusticias que tienen que sufrir cada día.

En el film se juega frente al espectador, escenas e historias que parecen tomar rumbos inocentes se convierten, de un momento al otro, en situaciones cruentas. En una de las primeras escenas está Aslan corriendo a una ovejita. El animal se escapa de forma simpática, jugando con el niño, y la audiencia ríe disfrutando la ternura que le provoca la situación. Acto seguido, Aslan, con toda naturalidad, degüella el animal, lo cuelga, lo carnea y se lo entrega a su abuela para que lo cocine.

El final es completamente inesperado, y los hermosos paisajes de este pueblo remoto de Kazakstán contribuyen a que se nos quede grabado en nuestra memoria para siempre.

08 - La eterna noche de las doce lunasPriscilla Padilla se adentró en el mundo de los Wayuu, una tribu en la península de Guajira, en el norte de Colombia. Aprendió su idioma y sus costumbres durante tres años, para tratar de entender una de las tradiciones del pueblo: la reclusión que atraviesan las niñas luego de su primera menstruación.

Pili tiene doce años, y se prepara para encerrarse en una choza durante doce meses. Durante ese tiempo sólo podrá ver a algunas mujeres, su abuela será el principal contacto. No podrá interactuar con ninguna persona del sexo masculino, incluido su padre. Se deberá quedar recluida tejiendo o realizando alguna otra actividad solitaria, mientras los otros niños juegan y se divierten afuera.

Los Wayuu son una sociedad matrilineal y no matriarcal. El linaje lo da la madre, pero las decisiones más importantes no las toman las mujeres.

Este documental capta de forma excepcional la belleza de la naturaleza que rodea al pueblo Wayuu y el encanto de la cotidianidad. Por ejemplo, cuando las mujeres se reúnen con sus telares y conversan, tratando de darle ánimos a Pili.

Indigna por momentos, visto a través de los ojos de los tiempos modernos, ¿por qué una niña con el mundo por delante debe recluirse un año en una choza? Pero la directora explica hábilmente que las razones de los Wayuu tienen sentido, y denuncian injusticias mayores. La abuela de Pili quiere proteger a su nieta, las mujeres que atraviesan el ritual son más valoradas ante la sociedad y sus futuros maridos las tratan con mayor respeto. Pili está convencida que quiere estudiar y ser una mujer profesional, aunque considera importante la voluntad de su abuela para mantener las tradiciones ancestrales. Esta costumbre se dio en la familia de Pili de generación en generación, por aproximadamente doscientos años.

Luego de la difusión que brindó este film, el pueblo Wayuu logró que las escuelas cuenten el año de reclusión de las niñas como año lectivo, para que no tengan que atrasarse en su educación. Durante el encierro, las niñas aprenden todas las asignaturas del colegio a través de profesoras particulares.

04 - Night Train to Lisbon 2Bille August nos deleita con su última producción, en la cual no ha escatimado ningún detalle. Cuenta con un reparto de ensueño para cualquier director: Jeremy Irons, Bruno Ganz, Charlotte Rampling y Lena Olin, entre otros.

Con similitudes a La casa de los espíritus (The House of the Spirits, 1993), también interpretada por Jeremy Irons, August toma una exitosa novela y lleva al cine una historia muy localista con actores versátiles e internacionales. Irons, a pesar de sus pasados sesenta años, mantiene su costado seductor, y el protagónico de esta nueva película le queda a medida.

Night Train to Lisbon es una novela filosófica del suizo alemán Peter Bieri, conocido por su seudónimo Pascal Mercier. Es la historia de Raimund Gregorius (Jeremy Irons), un profesor de Berna que por circunstancias misteriosas se topa con un libro que lo obsesiona. El autor del libro es Amadeo del Prado (Jack Huston), un médico que vivió en Portugal durante la dictadura de Antonio de Oliveira Salazar (comenzó en 1933 y finalizó en 1974). El profesor abandona su puesto y se va a Lisboa para indagar sobre la vida de Amadeo.

La historia transcurre en Lisboa casi por completo, y prácticamente todo el elenco principal está duplicado para que exista el personaje en su juventud (en la época en que Amadeo era joven) y en el tiempo actual. Todos los actores que representan a personajes portugueses hablan inglés, en ciertos casos con acento portugués, lo cual resulta un poco artificial al principio.

La trama es muy entretenida, se va revelando de a poco, a través de los descubrimientos de Raimund. Abunda el drama, la pasión y ese aspecto romántico al cual es tan difícil resistirse: los jóvenes con ideales políticos que salen a luchar y arriesgan todo para combatir la injusticia.

La cinematografía en la filmografía de Bille August siempre se destaca, y en Night Train to Lisbon no es la excepción. Los paisajes de Lisboa: la ciudad antigua, la orilla del océano Atlántico, las noches cálidas en restaurantes con vista al mar y los paseos en barco que realiza Raimund para visitar a un antiguo amigo de Amadeo, nos dejan maravillados y con deseos de tomarnos el primer tren o avión disponible a Lisboa.

Prince Avalanche - CartelDavid Gordon Green presentó su octavo largometraje en el Festival de Sundance 2013 y el estreno europeo tomó lugar en el Festival de Berlín, llevándose el Oso de Plata a la mejor dirección.

Prince Avalanche es un remake del film islandés Either Way (Á annan veg, Hafsteinn Gunnar Sigurðsson, 2011). En esta versión, Alvin y su joven cuñado, Lance, se aíslan del mundo durante meses en medio del bosque. Su trabajo es reacondicionar caminos afectados por los incendios en el estado de Texas. En la obra de Hafsteinn Gunnar Sigurðsson, los protagonistas se encargan, en cambio, de reparar caminos de Islandia.

Paul Rudd y Emile Hirsch realizaron un trabajo excelente, al protagonizar a Alvin y a Lance. El director ya había trabajado con Hirsch, pero en esta ocasión es la primera vez que dirige a Rudd. A pesar que el rodaje fue relativamente corto, y que los actores no se conocían de antes, se siente una química especial que los une. La relación de cuñados que interpretan transcurre de forma muy natural. Paul Rudd, con gran parte de su trayectoria en comedias ligeras, nos confirma que es un excelente actor que puede trasmitir drama y comedia, y que no es tan sólo una cara bonita.

Gordon Green vive actualmente en Austin, Texas. A causa de que esta región se vio varias veces afectada por incendios, fue una perfecta opción para situar allí a Prince Avalanche. En particular, está filmada en Bastrop State Park, un parque que fue devastado por los incendios de 2011. A pesar de las pocas similitudes que hay entre Islandia y Estados Unidos, tienen en común los territorios totalmente desolados. Alvin y Lance trabajan en una autopista que sólo es transitada por un camionero. El director también se vio inspirado por En el curso del tiempo (Kings of the Road, Wim Wenders, 1976).

Prince Avalanche - 1Ambas versiones están ambientadas en los años ochenta, por ser tiempos relativamente recientes, en que las comunicaciones eran dramáticamente diferentes. Sin internet ni teléfonos celulares los protagonistas logran realmente aislarse del mundo. Las decisiones se comunican por carta y las discusiones suceden en teléfonos públicos a kilómetros del puesto de trabajo. Estas restricciones nos permiten tomar conciencia del espacio y del tiempo que transcurre de forma diferente para los personajes.

La fotografía estuvo a cargo de Tim Orr, quien trabajó en toda la filmografía de Gordon Green. La idea fue utilizar una cámara curiosa, para acompañar los descubrimientos del bosque que van realizando Alvin y Lance. La labor de cámara fue mucho más natural y menos premeditada que en films anteriores.

Uno de los personajes más importantes no estaba incluido en la idea original (tampoco en la versión islandesa). Joyce es una mujer que perdió su hogar en el incendio, y de tanto en tanto, va a revisar las cenizas en busca de sus objetos perdidos. Busca su licencia de piloto, mientras le cuenta a Alvin que, a pesar de ser una mujer muy fuerte, el haber perdido todas sus pertenencias aún le duele demasiado. A esta mujer la conocieron en el rodaje y decidieron incluir su historia. El aspecto más original de este personaje es que en sus otras apariciones, se plantea la duda de si existe, o no. Un brillante aspecto de libre interpretación que le da un costado fantasmal a una mujer tan interesante.

Prince Avalanche - 3Luego de la exitosa Bestias del sur salvaje (Beasts of the Southern Wild, Behn Zeitlin, 2012) esta película también cuestiona la relación del ser humano con la naturaleza. Si es posible vivir en armonía aislado de la civilización, o es sólo una ilusión que no se puede mantener. Es uno de los pocos films actuales que profundiza en la psicología masculina, cuando es más habitual que los temas ronden sobre la más compleja mente femenina. Los dos hombres son muy diferentes entre sí: Alvin es solitario, oculta sus sentimientos y es muy exigente con todos y con él mismo; Lance es joven y sólo le interesa divertirse, las mujeres y el sexo. Sus personalidades chocan, pero también se complementan y logran aprender mucho el uno del otro.

También hay un tercer personaje masculino: el camionero, interpretado por Lance LeGault. Es un hombre muy interesante y particular, que tiene problemas con el alcohol y miedo a las relaciones sentimentales, tan frecuentes en el sexo fuerte. David Gordon Green quedó cautivado por la personalidad de LeGault desde que lo conoció e hizo todo lo posible para que participara en su película. Unos meses luego del rodaje, el actor falleció, a los setenta y siete años. El film está dedicado a él.

La música juega un papel muy importante, embelleciendo las escenas del bosque. Un chapuzón de Lance con la música in crescendo de la banda Explosions in the Sky, nos deja reflexionando y compartiendo el momento agradable. Si no fuera por el baterista de la banda, no hubiera habido Prince Avalanche. Él es vecino del director en Texas, y fue él quien lo llevó y le mostró el parque Bastrop.

Prince Avalanche - 2El público de Berlín rió mucho con esta película, algo no tan habitual con las integrantes de la competencia internacional. Las risas comienzan desde la primera escena, en la que los protagonistas martillan y a cada golpe se dibuja una letra del título. Uno de los aspectos más cómicos es la forma en que los personajes (hombres que reprimen sentimientos) se cuentan entre ellos sus desventuras. Quizás porque esto tampoco es algo muy habitual.

No hay efectos especiales, ni trabajos costosos de edición y montaje. El director trabajó en esta ocasión con un staff muy pequeño, sin sentir cargas ni obligaciones. Es un film sencillo y profundo, con diálogos inteligentes y personajes entrañables. Su mayor mérito es descubrir y regalarnos la belleza de la intimidad de las personas.

https://www.berlinale.de/en/programm/berlinale_programm/datenblatt.php?film_id=20138104

10 - Promised LandLa historia que nos narran Matt Damon y John Krasinski, quienes estuvieron a cargo del guion de Promised Land, es entretenida y posee un giro original y atractivo hacia el final.

A esto se le suma el elenco, que cuenta con la gracia y soltura de Frances McDormand, la ironía de John Krasinski y la credibilidad de Matt Damon.

Por último, un director como Gus Van Sant, con casi quince largometrajes en su haber, indudablemente consagrado luego de haber presentado excelentes obras como Todo por un sueño (To Die For, 1995), El indomable Will Hunting (Good Will Hunting, 1997) o Mi nombre es Harvey Milk (Milk,2008).

Si sumamos todo esto nos debería quedar de resultado una absoluta obra de arte, y la realidad es que Promised Land dista bastante de eso.

Steve Butler (Matt Damon) y Sue Thomason (Frances McDormand) son exitosos agentes de una compañía de gas. En medio de la fuerte crisis económica, su trabajo consiste en ofrecer dinero para obtener derechos de perforación. Los vendedores se dirigen al pequeño pueblo de McKinley y durante su estadía se encuentran con gente ávida por recibir el dinero pero también con varias puertas cerradas. En plena negociación aparece Dustin Noble (John Krasinsky), un activista ecológico que al hacer pública su supuesta historia personal, convence al pueblo de negar toda colaboración con la compañía de gas.

El problema es quizás que ya se vieron muchos films del joven exitoso que tiene un buen corazón oculto. Luego de cierta crisis, no puede continuar ignorando las malas intenciones de la empresa dónde trabaja.

De todas formas, el film es prolijo, gracioso, entretenido y agradable. Lo más importante es que brinda la oportunidad de tomar conciencia sobre los abusos que las compañías pueden ejercer sobre la gente.

05 - Tanta AguaTanta agua fue una de las dos películas uruguayas que se presentaron en el Festival de Berlín 2013, junto con el largometraje de dibujos animados AninA (Alfredo Soderguit, 2013).

Lucía tiene catorce años y su padre divorciado, Alberto, la lleva de vacaciones con su hermano menor de diez años. Con toda la adolescencia a flor de piel, Lucía preferiría estar en cualquier otro lugar, excepto el que le tocó este verano. Para empeorar la situación, no deja de llover torrencialmente, y padre e hijos no tienen otra opción que quedarse entre las cuatro paredes del pequeño apartamento veraniego.

Los personajes están vistos a través de los ojos de Lucía, quien nos convence que su padre y su hermanito son dos pesados que le hacen la vida imposible. Finalmente, durante sus vacaciones, conoce a otra adolescente con quien logra pasar momentos agradables, pero un muchacho se interpone entre las dos y los encuentros dejan de ser amenos.

Nada le sale bien a la adolescente este veraneo, pero su padre hace lo imposible para acompañarla en sus desventuras. Nos llega al corazón esta actitud y nos roba una sonrisa llena de empatía cuando el pobre, simplemente, no sabe qué hacer para acercarse a su hija.

La actitud que los adolescentes tienen ante los adultos, creyendo saber todo con aires de grandeza, está muy bien representada en la película. Si hay algo universal es lo desagradables que pueden llegan a ser, sin que importe el sexo, la cultura ni la clase social.

Los tres actores principales están muy bien, a pesar de la corta edad de los chicos, y se nota el trabajo que realizaron Ana Guevara Pose y Leticia Jorge Romero para que se conozcan y se sientan cómodos como una familia. Por momentos, la trama se hace muy lenta y logra aburrir un poco, pero quizás también es la habilidad de las directoras para transmitirnos el tedio de estas vacaciones pasadas por agua.

03 - ViolaViola es la segunda película de una saga de seis, cuyos títulos son personajes femeninos de las obras de Shakespeare. La primera fue el cortometraje Rosalinda (2011).

La referencia a Shakespeare en este corto largometraje (dura un poco más de una hora) es al comienzo, dónde un grupo de jóvenes, mujeres todas, interpretan en Buenos Aires una obra de Shakespeare. No es ninguna en particular del famoso dramaturgo, sino una adaptación libre de la mezcla de varias (hay, por ejemplo, claras referencias a El Mercader de Venecia).

La historia comienza con una obra de teatro y, a continuación, una larga conversación de las actrices en el vestuario. Luego se van incorporando a la historia otros personajes que terminan estando, de alguna forma, todos relacionados entre sí. Algunos lazos en el guion son rebuscados y artificiales, pareciera que todo vale para lograr un objetivo: darle a la historia una forma circular que cierra bastante bien al final.

Los diálogos pseudo filosóficos que se mantienen sobre el amor, la predestinación, la pasividad y las relaciones de pareja en algunos momentos están de más y no aportan demasiado a la historia o al disfrute del espectador. Parecieran ser reflejos de la importante cultura del psicoanálisis arraigada en el pueblo argentino.

Una escena que nos da la sensación de llevarse la mitad del film por lo interminable que resulta, es el ensayo de las dos actrices principales de la obra de Shakespeare. Una de las dos tiene como objetivo enamorar a su compañera y lo que debería ser una escena de seducción resulta siendo un infinito círculo en el que se repiten las mismas palabras, gestos y recorridos. Ambas actrices tienen una gran trayectoria en el teatro argentino, y capacidad actoral no les falta, pero definitivamente queda la sensación de que algo no funciona.

La protagonista, Viola, recorre Buenos Aires en bicicleta para realizar entregas a domicilio. Esta es una ingeniosa excusa para que el film cuente con bellos exteriores y se pueden rescatar escenas de rincones muy bonitos de la ciudad.

06 - WorkersEste es el primer largometraje de ficción del joven director mexicano José Luis Valle, luego del documental El milagro del Papa (2009) y tres cortometrajes.

Parece mentira que se trate de una ópera prima, en especial por la bellísima estética que tiene el film. El director nos regala escenas hermosas de Tijuana y de sus actores realizando tareas cotidianas.

Workers comienza y termina con una pareja en la orilla del mar, que se comunica a través del muro de Tijuana. Una parte de este extenso muro (llamado también el muro de la vergüenza) se adentra varios kilómetros en el océano. Los planos del mar y el ruido de las olas de fondo nos transportan y nos dejan en un estado de reflexión. El ritmo en todo el film es muy relajado, a pesar de las brutales injusticias que muestra.

Existen muchos personajes, varios de ellos muy coloridos e interesantes: un niño que le enseña a leer a un adulto, una joven víctima de abusos sexuales y un chofer que nunca tuvo un automóvil propio. Pero los principales son Rafael y Lidia. La película transcurre en los dos ejes de sus historias personales, que estuvieron unidas años atrás, cuando eran marido y mujer. Luego de perder a su hijito en un accidente, la pareja no pudo continuar junta.

Hace treinta años que Rafael trabaja en una empresa norteamericana de lámparas, y cuando llega el momento de retirarse, el patrón le niega este derecho. Lidia trabajó durante toda su vida en una mansión, cuidando de una señora adinerada. Cuando la mujer fallece, Lidia y sus compañeros deben cuidar de la heredera de la fortuna: una perra galgo llamada Princesa.

Ambos actores contaron, en la sesión de preguntas y respuestas, luego de la proyección en la Berlinale, que este film fue un desafío. Tuvieron que aprender a ser menos expresivos y callarse las emociones para interpretar a estos personajes pasivos que acompañan el ritmo del film.

El guion de José Luis Valle es ingenioso, original y muy entretenido. Es una obra que denuncia injusticias sociales, pero de una manera muy sutil, con mucha dignidad y altura.