Críticas

El sueño tormentoso

Sueño de invierno

Otros títulos: Winter Sleep.

Kis uykusu. Nuri Bilge Ceylan. Turquía, 2014.

Cartel de la película Winter SleepDespués de ver Winter Sleep se tiene la impresión de que, de alguna manera, la vida ha cambiado imperceptiblemente durante los 196 minutos del filme. Sin embargo, resulta difícil señalar con precisión qué es lo que ha cambiado y por qué. O tal vez, al salir del cine ya sabemos lo que es, pero no lo queremos admitir, por miedo a darnos cuenta de que todos, en cierta medida, vivimos en un micromundo, como los habitantes de este pequeño hotel aislado en Anatolia central, la zona montañosa de Capadocia. Aydin (Haluk Bildiner), un antiguo actor llega el hotel con su joven esposa Nihal (Melisa Sözen), con la que tiene una relación tempestuosa y se han distanciado sentimentalmente. Con ellos vive la hermana de Aydin, Necla (Demet Akbağ), que acaba de divorciarse, una mujer intransigente, que no tiene miedo de sacar a colación los temas incómodos y hacer preguntas atrevidas. A medida que el invierno avanza y la nieve recubre la estepa, el hotel se convierte en un refugio, pero también en un lugar sin salida que sirve para avivar los resentimientos.

Sueño de invierno, la última película de Nuri Bilge Ceylan, la ganadora de la Palma de Oro y Premio Fipresci en el Festival de Cannes 2014, cerró el Festival de San Sebastián 2014 en la sección Perlas. Merece la pena decir un par de palabras sobre Nuri Bilge Ceylan, el director turco muy aclamado, casi un hombre orquestra. A finales de 1993 rodó Koza, invitado al Festival de Cannes 1995. A la vez fue el primer corto de nacionalidad turca proyectado en el festival. Le siguieron los tres títulos que componen la “trilogía provinciana”, Kasaba (1997), Mayis sikintisi (1999) y Lejano (2002). En estas tres películas se ocupó de la fotografía, el diseño de sonido, la producción, el montaje, el guion y la dirección. Lejano ganó el Gran Premio y el Premio al Mejor Actor (ex aequo para ambos protagonistas) en Cannes 2003, catapultándole a la fama internacional. La película fue invitada a cuarenta y siete festivales, consiguiendo un total de veintitrés premios y convirtiéndose en la más premiada de la historia del cine turco. Todas sus siguientes películas han sido galardonadas en Cannes. Los climas ganó el Premio Fipresci en 2006; Tres monos, el Premio a la Realización en 2008, y Érase una vez en Anatolia, el Gran Premio en 2011. Al año siguiente, la Sociedad de Realizadores de Películas le entregó el Premio “Carosse d’Or” (Carroza de oro) en el marco de la Quincena de Realizadores de Cannes.

Fotograma de la película Sueño de inviernoLo que hace de Winter Sleep una obra maestra, casi una saga que impone, es la profundidad y gravedad de la condición humana contada con todas sus intricaciones, con rugosidad, sin necesaria coloración. Los guionistas, el director mismo y su esposa Ebru Ceylan, particularmente esta última, muy realista, anclada en el presente y más despiadada que él al juzgar su trabajo, han sido casi crueles con los personajes en lo que respecta a los diálogos. En las 163 páginas del guion (en lugar de las 96 de la penúltima película, Erase una vez en Anatolia) valientemente fuerzan a los protagonistas a hablar cara a cara, a chocar y oponerse, como si el invierno duro de esta parte del mundo les contagiara su dureza y la única solución para evitar que este sitio tan apartado del planeta caiga en el letárgico sueño de invierno fuera enfrentarse el uno al otro con tanta intensidad que podría servir a los tres para protegerse del frío. Es una experiencia casi hipnotizante sumergirse en esta historia llena de humanismo y que nos hace pensar la vida de otro modo. Las tres horas y cuarto de película pasan sorprendentemente rápido.

Imagen de Winter SleepNo sería la misma historia si tuviera lugar en otro sitio. En una entrevista realizada en Cannes el 20 de mayo de 2014, el director mismo admite que al principio no iban a rodar en Capadocia, porque los paisajes le parecían demasiado espléndidos para la historia. Pero no encontraron otro hotel tan apartado del mundo, era el lugar perfecto donde alejar totalmente a los personajes. Además, el director quería que hubiera unos cuantos turistas, algo perfectamente creíble en Capadocia, ya que la gente visita la región incluso en invierno. Cuando por fin decidieron las localizaciones, la historia cambió también. “Puede decirse que los decorados influyeron en lo que se cuenta”. Como en turco la palabra “Capadocia” significa “tierra de buenos caballos”, estos maravillosos equinos de la región, animales salvajes que no se dejan capturar fácilmente, tenían que ser incluidos en la historia, por lo menos uno de ellos. Los espectadores lo pueden ver como una referencia a las emociones, erróneamente consideradas latentes, vivas y fuertes.

Sueño de invierno es indudablemente una de las películas más importantes de este año y debe ser vista por todos los cinéfilos. No hay que perdérsela. La prensa internacional la ha llamado impresionante, espléndida, pura felicidad, fascinante, bellísima, imperial e imperiosa, para citar algunos comentarios. De hecho, el British Film Institute en Londres dedica un mes, desde fines de octubre hasta fines de noviembre, a la obra de Ceylan, llamándole uno de los directores más impresionantes y de las personalidades más distinguidas en el cine internacional. Véase aqui.

 

Tráiler

Ficha técnica:

Sueño de invierno  / Winter Sleep (Kis uykusu),  Turquía, 2014.

Dirección: Nuri Bilge Ceylan
Guión: Ebru Ceylan, Nuri Bilge Ceylan
Producción: Zeynep Özbatur Atakan
Fotografía: Gökhan Tiryaki
Reparto: Haluk Bilginer, Melisa Sözen, Demet Akbag, Nadir Saribacak, Ayberk Pekcan, Nejat Isler, Tamer Levent

Karolina Ginalska

Graduada del Master en Crítica Cinematográfica de AULA CRÍTICA

 

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