Críticas

El crimen imperfecto

El cuerpo

Oriol Paulo. España, 2012.

Cartel de la película El cuerpoDesarrolladas a partir de mediados de siglo diecinueve, aparecieron las morgues, como lugares especializados para mantener los cuerpos en espera de la realización de autopsias o de investigaciones. Esto tiene que ver con la aparición de técnicas de estudio y de formas de conservación de los cuerpos, por ejemplo, cámaras refrigeradas. Por ser depósitos de cadáveres, se prestan naturalmente a crear sensaciones de miedo y de inquietud entre las personas y, por ello, las  morgues han sido bastantes veces utilizadas en el cine, especialmente en películas de terror o de suspenso (The Morgue, Halder Gomes, 2008; Autopsy – A Love Story , Guy Crawford,  2002;  The Lady In The Morgue, Otis Garrett, 1938; Only the Lonely, Chris Columbus, 1991;  Night Shift, Ron Howard, 1982; You Kill Me, John Dahl, 2007; Unrest,  Jason Todd Ipson, 2006).

Cuando se comete un crimen, el cuerpo del occiso se convierte en el mayor objeto de cualquier posible investigación. Es por ello que se ha creado toda una infraestructura para estudiar los cuerpos de los muertos victimizados y convertirlos en objetos que hablan y cuentan su triste historia, a través de las más variadas técnicas analíticas. En teoría, el cadáver guarda la memoria de los sucesos fatídicos, en una especie de registro, que se asimila al mítico registro akáshico de las culturas de la India, del cual nada se escapa. El análisis de los cuerpos, bien se sabe, es un asunto normal en muchas de las películas que tienen que ver con investigaciones de crímenes.

Fotograma de El cuerpoEl cuerpo hace parte de esta venerable tradición e incursiona en las intimidades de una morgue y del estudio de sus cuerpos, solo que en este caso hay un cuerpo que ha desaparecido misteriosamente, con lo cual se crea toda suerte de interpretaciones y de hipótesis, ya que literalmente se ha esfumado el cuerpo del delito.

La película tiene un diseño basado en el suspenso, en la intriga y se presentan los hechos a medias, con suficientes claves como para que el espectador vaya tejiendo sus propias teorías, pero todo se resuelve al final, de una manera bastante inesperada. Es difícil imaginar que las situaciones narradas lleguen a presentarse en la vida real, pero el cine de suspenso no tiene por qué describir los hechos que salen en los periódicos diariamente, si puede más bien explorar creativamente los rincones oscuros del alma humana, en los cuales se gestan las tramas de los crímenes premeditados como el que acá se va revelando.

El cuerpo, fotogramaEl cuerpo tiene un aspecto que vale la pena reseñar y es el de la actuación. Aparecen cuatro personajes destacados, en los cuales se centra la trama.  Maika Villaverde (Belén Rueda), mujer excéntrica y poderosa, de cuyo cuerpo trata el filme; su esposo, Álex Ulloa (Hugo Silva), cuya confusa vida, mezcla de  aventuras y de amor hacia su esposa, permite tejer buena parte de la historia; Carla (Aura Garrido), que aparece fugazmente aunque tiene las claves del misterio; y  Jaime Peña (José Coronado), un melancólico policía que desempeña un papel protagónico enteramente inesperado. Estos cuatro saben qué es lo que está pasando, pero como se están mintiendo los unos a los otros, deben actuar con una mezcla juiciosa entre la inocencia fingida que les permite engañar al otro (para que no se dé cuenta) y la malicia deliberada que les permite manipularlo (para que haga lo que no le conviene, sin que se dé cuenta). Creo que lo logran y que son muy pocos los espectadores que no caen en las trampas que ellos tejen, a pesar de que habría suficientes claves para descubrir el misterio si hubiera tiempo. Naturalmente que uno de los artificios del cine es aprovechar que el espectador no tiene mucho tiempo para caer en la cuenta, ya que los hechos lo van atropellando.

Es evidente que Hugo Silva hace el papel de una persona que miente, que tiene mucho que ocultar. Se nota en su inseguridad y en una escena grotesca, en la que literalmente se debe tragar un mensaje de sabor insoportable. Sin que lo sepa, pasa de manipulador a manipulado y en ese tránsito se nos va revelando a través de escenas bien logradas en la morgue, que mantienen una tensión creíble, a pesar de que son bastante irreales. Nos llega así, a través de las imágenes, una sensación de lo que va experimentando una persona que se siente cada vez más insegura y más atrapada.

José Coronado en El cuerpoMaika (Belén Rueda) está aparentemente muerta, pero como de ella es el cuerpo desaparecido en El cuerpo, realmente no lo sabemos. El director juega bastante bien con el flashback para que nos enteremos de su personalidad perturbada, que oscila entre el gozo y el sufrimiento, con toques masoquistas y dominantes, no exentos de cierta sencillez y generosidad. A través de las miradas imaginativas y asustadas de su esposo, la vemos amenazante, poderosa, fantasmal. Como cuerpo, se nos la presenta en formas creativas y de diseño bien logrado, aprovechando el ambiente tétrico y triste de una morgue, y jugando con escenas rápidas y fantasmales. Ese es un rango amplio de comportamientos, bien exigente para una artista, que le caen bien a Belén, con experiencia en este tipo de papeles de rubia misteriosa y sensual, al estilo hitchcockiano.

El papel de Aura Garrido es importante para “acuñar” la historia, es decir, para que encajen las piezas, algo que probablemente el espectador no logra captar en su totalidad hasta el final. De hecho, ella debe actuar engañando, ante todo, al público, para lo cual recibe una ayuda poderosa del montaje de las escenas en las que interviene, en las cuales los ruidos, la lluvia, las calles solitarias y las mezclas de luces, ayudan a crear las impresiones engañosas, siendo lo importante que ella revele en sus gestos que se lo cree, para que nosotros, igualmente, lo aceptemos.

Belén Rueda en el cuerpoEn cuanto a  Jaime Peña como el detective José Coronado, es el personaje que más tiene que ocultar y que tramar, no solamente como investigador que quiere resolver un crimen y una misteriosa desaparición de un cuerpo, sino como persona que guarda una tragedia personal que debe resolver a toda costa. Sus expresiones perturbadas así lo revelan, pero nadie debe sabe qué es lo que pasa y el que menos tiene que saber, aparte de Álex Ulloa , es el espectador y en eso fundamenta su actuación, quizás con demasiada fuerza.

El cuerpo es un thriller bastante entretenido, una buena incursión en ese mundo del suspenso, que se ha ido construyendo en el cine hispano y que va conformando una escuela particular que hará carrera en el cine, a medida que continúen las producciones de este género en los países hispanos (La casa del fin de los tiempos, Hidalgo, Venezuela, 2013; Los ojos de Julia,  Morales, España, 2010; Sexo, Mentiras y Muertos, Meneses, México, 2011, Amores perros, González, México, 2000; Delirios siniestros, Ibáñez,  México, 2011; Sin memoria, Borensztein, México, 2011; Penumbra, García, Argentina, 2012; El túnel de los huesos, Garassinoa, Argentina, 2011; El secreto de sus ojos;  Campanella, Argentina, 2009; Secretos, Ayllón, Colombia, 2013, El vientre, Rodríguez, Perú, 2014).

Trailer:

Ficha técnica:

El cuerpo ,  España, 2012.

Dirección: Oriol Paulo
Guion: Oriol Paulo
Producción: Rodar y Rodar, Antena 3 Films
Fotografía: Oscar Faura
Música: Sergio Moure
Reparto: José Coronado, Belén Rueda, Hugo Silva, Aura Garrido, Juan Pablo Shuk, Cristina Plazas, Oriol Vila, Manel Dueso, Nausicaa Bonnín

Una respuesta a “El cuerpo”

  1. SPOILER: Yo no sabía cómo, pero era evidente que el poli era quien había organizado todo porque el viudo y el cuerpo eran quien habían atropellado su coche y matado a su mujer.

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